lunes, 15 de septiembre de 2014

Crónica Diente de Sierra 2014. Por Borja Morales.



Después de unos meses esperando la carrera “Dientes de Sierra”, se acerca el momento. El día anterior me dispongo a preparar las cosas para la carrera y luego, salgo a trotar por el puertito para soltar las piernas. Voy notando algunos nervios dentro de mí pero confío en que mañana será un gran día. Antes de acostarme a descansar, reviso todo y me pongo hablar con los compañeros del equipo del Patea San Borondón para ponernos de acuerdo a la hora que nos vamos a ver allá. Seguidamente, pongo el despertador para las 7:00 horas y me acuesto a dormir.


A las 7:00 horas suena el despertador, llegó el momento. Por fin era 13 de septiembre, vamos a por ello. Una mezcla de nervios y entusiasmo recorren mi cuerpo. Me preparo el desayuno pero no me entra nada en el estómago. Definitivamente, los nervios se hacen notar.

A las 7:30 salgo dirección Tegueste, aparcando el coche veo que llegan mis compañeros Javier, Berto, Tomás y Pedro. Javi me da la camisa del equipo, y nos vamos a desayunar algo.

Luego, bajamos para la plaza, ya preparados, Javi y Tomás empiezan a calentar. Después da comienzo la carrera de 34 km, Berto y yo nos pusimos a observar la salida de nuestros compañeros. Esto significaba para mí, que me quedaban tan sólo 15 minutos para que dé comienzo la categoría de los 17 km. Me dispongo a calentar muy nervioso, a los 5 minutos nos llaman para pasar con el chip. Nos preparamos en la salida, comienza la “batalla”.

A las 8:15 dan la salida, es muy explosiva pero yo salgo tranquilo y a mi ritmo, poco a poco empezamos a subir por el asfalto. Comienzo a adelantar corredores y llegamos al sendero. En ese momento me cagué en todo, jajaja, empiezo a pensar "¿quién me habría metido aquí?", jaja. La subida se me hace eterna y muy dura, pero cojo fuerzas y sigo adelante. Al llegar a la cima empiezo a encontrarme muy cómodo,voy a un ritmo muy agradable y bueno.


Llego al primer avituallamiento, pero no hago ninguna parada ya que tengo de todo. Llega la bajada, me encanta, empiezo a adelantar gente pensando que hay que guardar fuerzas para lo que queda. La bajada la hago bastante bien, más adelante observo que hay un grupo grande de corredores y apretó para alcanzarlos. Definitívamente los alcanzo, y pasando ya en el kilómetro diez, veo en dos curvas por delante de mí a mi compañero Berto, que está como un toro, iajaja. Es muy difícil cogerlo, pero sigo adelante. 


Me encuentro con el último avituallamiento, cojo un gel y un isotónico, y empezamos la última subida, que son 3 kilómetros. En ese momento empiezo a sufrir, pero vamos bien y con mucho ánimo. Llegando a la cima se me sube el gemelo derecho y me paro, estiro un rato y sigo, que solo me faltan 3 kilómetros.



Llegó la última bajada baje muy rápido, como me ha enseñado mi amigo y presidente del equip,o Eduardo, adelantado dos posiciones más. Faltando un kilómetro para la meta se me sube otra vez el gemelo, pero son más las ganas que el dolor y sigo adelante con muchas fuerzas. En ese momento, me veo al compañero Pedro dándome ánimo, me dice que ya no queda nada, que dé lo último. Con esos ánimos me vengo arriba y veo la meta a tan solo 100 metros, la sonrisa se hace dueña de mi cara. Definitivamente, lo he conseguido y con un gran tiempo, 2:11, estoy bastante satisfecho.


Cuando llego a la plaza me pongo a estirar y a reponer fuerzas. En la cantina observó que está Pedro bebiendo cerveza por mí, jaja. Una vez que he recuperado un poco, voy a mirar la clasificación. Me quedo muy sorprendido con mi clasificación, quedando en el puesto 73 de la general y 40 de mi categoría, me encuentro muy satisfecho. En ese momento rebozo de felicidad, "todo lo que te propongas lo puedes lograr", pienso para mis adentros. 



Toca esperar la llegada del resto de mis compañeros, en compañía de la afición del equipo Patea San Borondón. A la hora, llega Javi, animándolo llega a meta con buen tiempo y a la hora de él, llega su padre, Tomás. Solo falta Dani de nuestros compañeros en carrera.

Nos encontrábamos todos reunidos y pasándolo bien cuando llega a meta Dani, con un gran esfuerzo después de haber pasado una mala noche por una contractura en la espalda.


Un vez que estamos todos, nos sacamos una foto y nos despedimos de “Dientes de Sierra” hasta el año que bien más y mejor. 

Muchas gracias a mi equipo Patea San Borondón por acogerme en esta gran familia y disfrutar con ellos.

Borja Morales.
 

Fotos:

Clasificaciones:  



PSB

domingo, 31 de agosto de 2014

Fotos y clasificación de la II Roque Negro Trail 2014

Ayer se disputó la II Roque Negro Trail a la que asistieron dos de nuestros componentes, Berto y Amadeo, que fueron animados y fotografiados por Tomás.




Amadeo acabó la carrera con muy buenas sensaciones y Berto terminó primer M60, un gran trabajo por parte de ambos, enhorabuena.




Os dejamos las fotos hechas por Tomás:





PSB

jueves, 28 de agosto de 2014

De Teno a Anaga (de Faro a Faro) Abril de 2006. Por Tomás Padrón.


A raíz de la expectación que ha crecido a partir del reciente reto conseguido por nuestros amigos Marce Diaz de León y Eduardo López Reig, y su próximo proyecto "Desafio de Faro a Faro 2014", quiero compartir también esta otra que en su día hiciera mi padre junto con Marcelino Díaz Rodríguez y José Luis Taoro, que si bien no levantó tanta expectación, si resultó igual de dura y emocionante.
 
Javi Padrón

 

Travesía Isla de Tenerife.

 

“De Teno A Anaga”                              

 

28/29/30 de abril de 2006

  
Día 28:

21:40h.: Ya hacía rato que había anochecido, cuando llegamos a Teno. José Luis, que llego antes nos indicaba con la linterna un buen sitio para pasar la noche. El lugar era agradable, con arena de playa para estar más cómodos. Ya metidos en los sacos, contemplamos un cielo estrellado que solo se aprecia en momentos y lugares así.

 

 Día 29:

 

     A las 4 de la mañana nos pusimos en pie los tres montañeros; José Luis y Marcel del Tamaide y Tomás del Guajara, que íbamos  a intentar en dos días recorrer los 150 Km que nos separaban del faro de Anaga. En principio habían más participantes, pero el reto era muy duro y decidieron dejarlo para otra ocasión.

     La travesía de la isla se ha realizado en 4 ó 5 días con calma y disfrutando del recorrido, empezando en Anaga y terminando en Teno. Nosotros la haríamos al contrario de Teno a Anaga, subiendo al Teide por Pico Viejo y con marcha al límite.

Caco y Rosi también se levantaron, habían hecho noche con nosotros para acompañarnos los dos días de recorrido en el coche de apoyo del grupo Guajara. Sacrificaron un puente de tres días por nosotros. ¡Son dos puntales!

     Después de recoger y desayunar té, galletas y chocolate nos llegamos al faro para hacer la foto de rigor. Eran las 4:50 cuando empezamos la marcha, el tiempo era bueno y nuestro humor también. Hablábamos de que hacia un año por estas fechas estabamos los tres terminando esta larga caminata que hicimos en dos días y medio con la compañía del amigo “guille”.
 

     La animación y buen humor se terminaron cuando dejamos la carretera para acortar por un atajo que nos llevara antes al camino de Teno alto. La vereda que otras veces tomábamos sin problemas, esta vez con una noche oscura donde poco hacían las linternas, nos jugo una mala pasada. Estabamos perdidos entre tabaibas y cardones con arbustos cerrándonos el paso. Al final después de media hora de batalla en un terreno abrupto y los pies llenos de rasguños, conseguimos el buen camino.

     Contentos de haber salido de aquel laberinto, subimos de prisa por el camino “Las Vueltas”. Pronto sentimos calor, por lo que José Luis y Marcel se quitaron los abrigos, que volvieron a ponerse antes de la montaña del Vallado por la brisa fría de Teno que hacía tiritar.

      A las 6:40 h. pasamos por Teno Alto. Estaba amaneciendo por la Cumbre Barracan. Las vistas eran únicas: de un lado El Palmar y Las Portelas; de otro Los Carrizales, con el alumbrado público aún encendido, entre claros y sombras de las nubes bajas que cubrían las partes bajas de valles y barrancos.

     A pesar de la prisa y del esfuerzo nos sentíamos privilegiados de estar a esas horas por aquellos parajes, viendo panorámicas únicas mientras otros dormían.

     Por la cumbre de Bolico hicimos un mínimo alto para hacer unas fotos al barranco de Masca,  cubierto por nubes que solo dejaban ver la Fortaleza y otros picos altos.

     Cerca del puerto de Erjos encontramos los coches de apoyo. El amigo Roig del grupo Tamaide nos tenía un buen desayuno: chocolate con leche, bocadillos, dulces y fruta. Tuvimos muy presente al amigo Francisco Castro, que por un mal entendido no participó como era su ilusión.

     Continuamos la marcha a las 9:45 h. Caco nos acompaño por un par de horas que tardamos en llegar a  Cueva Samara. En este tramo fuimos por una pista, cruzamos el canal de Vergara, campo a través por el pinar, cerca del Chinyero, más pistas y caminos y al final la sombra de un gran pino para hacer un descanso cerca de la Cueva Samara a las 12:00 h. Dedicamos un tiempo para estiramientos y reposo, compartido con el buen humor y algún chiste de Roig. A  las 13:00 h., ya con la mochila llena con suficiente agua, comida, ropa de abrigo y los crampones, nos pusimos en camino. Dejamos atrás montaña Samara, tomando la vereda que sube a la izquierda de los llanos de Chajora, y cuando el camino se fue perdiendo acortamos recto al Calderón. Nos costó mucho esfuerzo por lo pendiente y por hundirnos en el picón a cada paso que dábamos.

 
   Eran las 15:00h cuando cruzamos por el cráter del Calderón, continuamos la subida con paso lento pero firme, teníamos que dosificar el esfuerzo. Sin parar llegamos a lo alto del Pico Viejo a las 16:10h. Con pocas energías de reserva, hicimos un alto para alimentarnos. De nuevo en camino, bordeamos el cráter por la derecha y pasando la zahorra de la mancha Ruana entre gran cantidad de nieve. Luego nos adentramos en el malpaís de lava negra y grandes rocas, donde era peligroso caminar. La vereda y los mojones estaban tapados por la nieve teniendo que orientarnos por el pico del Teide y la vereda de “Pepe el Moño”.

   Sin más problemas llegamos a la Rambleta. Eran las 18:25. Aquí la nieve era más abundante, pero pudimos cruzar sin hacer uso de los crampones. En la bajada la temperatura ya era bastante fresquita. El camino no existía, por ello acortamos por una vaguada del terreno, que nos llevó en poco tiempo al Refugio de Altavista sobre las 19:10. Allí tomamos te caliente y charlamos con el guarda.  Continuamos el descenso a las 19:30 por Lomo Tieso, pasando por Corral de Mulas a las 20:10. Seguimos por Montaña Blanca donde encontramos gran cantidad de flores, como la violeta, el alhelí del Teide y la margarita.

 
   Ya en el camino del Portillo, que nos llevaba al final de la primera etapa, viendo los colores rojizos del atardecer reflejarse en las paredes del circo de las Cañadas, comprendimos que nos cogería la noche. Nosotros contábamos llegar alrededor de las 20:00 horas, pero la subida al Pico Viejo y el tramos hasta la rambleta con tanta cantidad de nieve nos llevó mucho tiempo y esfuerzo y nos retrasó considerablemente. A las 21:40, con las linternas encendidas, llegamos al local que nos dejaron para pasar la noche en el Portillo Alto, justo en la trasera del restaurante “Mambi” En el lugar nos esperaba el grupo de apoyo. Caco y Rosi nos daban ánimos y Roig en la cocina, que se le daba muy bien. Había preparado un caldo caliente y unos macarrones para reanimarnos. Lucas y un amigo también compartieron un rato con nosotros. La desilusión fue por no poder ducharnos, como hicimos en la misma caminata un año antes. Esta vez nos encontramos sin agua ni luz, pero dábamos gracias por poder resguardarnos del frio que hacia fuera, con temperaturas por debajo de cero grados.

   Despedimos a Roig y Lucas, que marchaban a sus casas, agradeciéndoles su colaboración desinteresada y su disposición para ayudar en estos eventos. Nos quedamos con Caco y Rosi haciéndonos compañía una noche más, como guardianes protectores, preparando los sacos de dormir y las esterillas para pasar la corta noche.

 

 

Día 30:


   A las 4:20 sonó el despertador y nos levantamos para afrontar la larga etapa de asfalto que nos separaba del faro de Anaga. De momento nos encontrábamos bien, después de lo duro del día anterior. Recogimos las cosas, desayunamos y nos pusimos en marcha a las 5:10. Caco y Rosi se quedaban para ordenar un poco el local donde pasamos la noche y entregar las llaves por la mañana.

   Enfilamos por toda la carretera evitando atajos que nos complicaran como el día anterior. La temperatura era fría y el cuerpo no cogía el ritmo hasta pasado un buen rato. Pasamos el Portillo de la Villa, comenzando la subida hasta Corral del Niño, donde el terreno ya llanea para luego bajar rebasando Izaña. Al pasar por Mal Abrigo comprendí porque lleva ese nombre este lugar. Las manos y la nariz se me helaron a pesar de llevar guantes y gorro. La temperatura en esta zona desciende entre 3 y 5 grados.

   Por Ayosa pasamos a las 7:30 con el sol empezando a salir en el horizonte, y nosotros que a toda prisa íbamos dejando km atrás. Era domingo y pronto lo notamos, debido a la gran cantidad de coches que encontrábamos de frente, teniendo que marchar por la izquierda, sin poder acortar en las curvas para poder ganarle metros al asfalto. Cuando llegamos a las Lagunetas el reloj marcaba las 9:45. La pareja de apoyo que nos adelantó por el camino nos aguardaba para desayunar con nosotros. Teníamos hambre y nos vendría muy bien un segundo desayuno, ya que del primero no nos quedaba nada en el estomago. Con la barriga llena y el corazón contento nos pusimos de nuevo en marcha a las 10:30. Seguimos la pista de tierra que nos llevó a la Esperanza en una hora, para desde allí continuar a la Cruz Chica. Cruzamos por sembrados de papas y trigo, por carreteras y caminos, siempre pensando en lo poco que nos faltaba para llegar a la meta.   A las 12:30 estabamos en los Rodeos, donde hicimos una minima parada para refrescarnos y tomar camino de El Pulpito y Mesa Mota, donde desde su cima contemplamos la cantidad de coches que bajaban por Pedro Álvarez en dirección a Tegueste, donde celebraban la romería de San Marcos. Como lo nuestro no era eso, sino el camino, seguimos de largo.

   A las 14:15 llegamos a las Canteras. A esa hora el sol aprieta y Rosi, muy pendiente de nosotros nos esperaba con una sandía bien fresquita y unos plátanos, de los que dimos buena cuenta rápidamente. Sin pérdida de tiempo comenzamos la subida del Lomo del Boquerón a Cruz del Carmen, donde llegamos a las 15:15. A partir de aquí nos acompañaría Lucas hasta el final para hacer las fotos en la llegada al faro. De Cruz del Carmen, siempre por carretera, llegamos a Casas de la Cumbre. Allí Caco nos había encargado algo para almorzar. A las 16:45 estabamos comiéndonos un potaje de verduras y unas papas con bacalao. De postre, flan. Cuando nos levantamos para reanudar la marcha, a las piernas les resultaba difícil dar un paso, ya notaban los muchos kilómetros recorridos. A duras penas nos pusimos en camino, tardando bastante tiempo para volver a caminar con normalidad.

   A las 18:10 pasamos por el Bailadero. El tiempo, que había estado bueno, se puso ventoso con algo de frio. En el parque de la Ensillada hicimos una última parada breve, para cambiarnos el calzado y coger abrigos. El coche de apoyo marcharía hasta Chamorga, donde nos esperaría. De aquí en adelante todo era por caminos, por suerte, se acabó el asfalto. Pasamos Chinobre y Roque Anambro, llegando a Cabezo del Tejo a las 19:30.  Por esta zona el suelo estaba resbaladizo por la llovizna caída antes de nuestro paso. Por suerte, este año no acabaríamos con la ropa mojada como era normal en esta marcha los años anteriores. Con mucha precaución bajamos el tramo hasta Cruz del Draguillo, que era el más peligroso por una caída. El cuerpo se enfrió en el descenso a Tafada, lo que nos obligó a ir más despacio. El sol reflejaba los últimos rayos por la Cumbrilla, y de nuevo comprendimos que nos cogería la noche, pero no nos importaba llegar tarde, solo queríamos llegar, y llegar bien.

 
   Con mucho esfuerzo conseguimos llegar al faro a las 20:50, con un poco de luz solar para hacer las fotos y,  pese al cansancio, levantamos las manos en señal de haber conseguido el objetivo. En poco tiempo hicimos las fotos, con el faro de Anaga detrás nuestro, comenzando el regreso por el mismo camino que habíamos bajado. La subida fue más rápida y fácil que la bajada, llegando a Chamorga a las 22:00, donde nos esperaban algunos familiares para brindar junto al equipo de apoyo por el final feliz.

 
   Esta larga travesía de toda la isla con la subida al Teide incluida, en solo dos días, pocos se la han planteado. Marcel, José Luis y yo lo conseguimos.

                                                                              

Tomás Padrón 
 
 
 PSB
 
 

jueves, 3 de julio de 2014

Crónica Gomera Paradise 2014 - Mi primera ultra. Por Pedro Rodríguez.



Cuatro billetes por favor, pidió Javi a la señorita de ventanilla, nos subimos al barco y nos vamos para la Gomera junto con el resto del equipo. 10 Pateas viajamos esta vez para sufrir las llamas del Infierno Gomero. Llegamos a la Isla Colombina con la intención de recoger nuestras bolsas del corredor, paseo rápido por las principales calles de la capital y a coger asiento que empezaba el atracón en la cena de la pasta. No hubo escasez, podías repetir cuantas veces quisieras, incluso postre hasta reventar, acompañado de cerveza, agua o isotónico, una cena para mi gusto muy buena. Como siempre conocidos y no tan conocidos nos saludan y recíprocamente saludamos, el ambiente es distendido, comemos hasta llenar nuestras reservas al límite y una vez hemos terminado todos, decidimos subir dando un paseo hasta la residencia para de paso ir haciendo la digestión del atracón.


Una vez en la residencia, somos alojados repartidos por módulos dependiendo de la modalidad de carrera en la que fueras a participar, puesto que para cada distancia existía un horario establecido, y de esa manera no nos molestaríamos los unos a los otros a la hora de levantar. 

Llegamos a la habitación y no hay disputa por elegir camastro, este equipo se compenetra a la perfección. Nos despojamos de nuestros petates y preparamos todo lo necesario para apurar al máximo "el toque de diana", con todo listo para tomar posición horizontal apagamos la luz, se escuchan algunas leves serenatas (por suerte nada muy ignominioso), me pongo los auriculares y a intentar descansar.


La noche se vuelve algo estresante, no consigo conciliar el sueño, las primeras noches cuando estoy fuera de casa suelen ser bastante extrañas para mí, en ésta ocasión más si cabe, puesto que lo que me esperaba al día siguiente no es algo que acostumbre a hacer frecuentemente. Paso el tiempo dando vueltas, la radio me ayuda a  no pensar en la carrera puesto que el hacerlo me produce inquietud y me impide dormir, pero aún así apenas descanso. Toque de diana (4 A.M.) y todo el mundo en pie, algunos han conseguido dormir a pierna suelta (que envidia), otros regular (la próxima vez me traigo unas valerianas), me echo la manta a la cabeza y tiro de la ilusión que me hace el estar aquí, me enfundo el equipaje y bajamos a desayunar. Con todo preparado y el estomago algo lleno bajamos dando un paseo hacia la salida para pasar el control de material. 


Pasado el control, intercambio sensaciones con algunos compañeros para luego ponerme a calentar minutos antes de la salida. Corro los primeros metros y las molestias se tiran a mis glúteos, parece que una sobrecarga que había sufrido una semana antes de la carrera volvía para quedarse y por largo tiempo, no me gusta nada la sensación, confío en que es algo pasajero y en cuanto caliente todo quedará en anécdota. Me coloco bajo el arco de meta y dan la salida. Pasan los primeros kilómetros, la salida se las trae, unas escaleras que parecen no acabar (el test perfecto para comprobar si mis molestias son pasajeras o pretenden amargarme la carrera), parece que esta vez me va a tocar sufrir y mucho, llevo ya más de una hora en carrera, mi cuerpo está más que caliente y el dolor va en aumento, no quiero aminorar mi ritmo, me frustro (o se me pasa o reviento), intento evadirme de pensamientos negativos disfruto de la espectacular imagen que se aprecia al amanecer viendo el Teide de fondo,me distraigo por momentos, pero las molestias no me dejan disfrutar por mucho tiempo, no hago más que pensar que de un momento a otro mis piernas se bloquearan y tendré que abandonar la carrera, en bajadas parece que me dan un respiro, como puedo aguanto y llego al segundo avituallamiento. Que suerte encontrarme allí con Javi, él es fisio, le pido si tiene alguna crema que me ayude a calmar las molestias, me ofrece una, me unto bien la zona dolorida, como para llenar el estomago y a continuación tomarme un ibuprofeno, bendita combinación. Salgo del avituallamiento, la parada y la crema hacen un efecto inmediato, avanzo y parece como por arte de magia que todo empieza a relajarse, mis piernas ya no sufren tanto, el dolor disminuye, y consigo empezar a disfrutar algo más de la carrera.


Empieza una nueva carrera para mí, comparto bastantes kilómetros con "Rayco Caballo Loco" (fuerte maquina el tío). Voy encontrando corredores por el camino, intercambiamos sensaciones (se hacen amigos en estas carreras), las caras ya son de cansancio, los kilómetros y las horas se notan en los rostros, seguimos pasando avituallamientos, no falta de nada, en cada uno de ellos me pongo las botas, disfruto de cada uno de los rincones del recorrido, la subida al cedro aún la guardo en la retina, el lugar es de los mas sobrecogedor, naturaleza en estado puro, me hago cuenta de lo que estoy viviendo, hay momentos duros, pero son compensados con creces por otros de compañerismo, superación y belleza. Hoy estoy superando todos mis limites, cada vez la meta esta más cerca, llegan unos kilómetros de asfalto, la bajada se las trae, las puntas de mis dedos tocan con el calzado y me hacen pupita (como jode eso, jeje). Llegamos al penúltimo avituallamiento, no tenía ni idea de lo que me esperaba, sabía que venía una subida, que iba a ser costosa, en el perfil no se veía tan empinada como las otras, pero para mí fue la peor, tenía todos los componentes para dejarme vacío. Emplee toda mi concentración en no decaer, fue tanta la que puse que me desvié por otra vereda jajaja!!, empiezo a avanzar y me doy cuenta que el camino se vuelve cada vez más espeso, las ramas bloquean el paso, entonces caigo en la cuenta de que por aquí no han pasado los corredores de  las otras carreras más los que llevaba delante de mí (ostias, ya me metí por donde no era), giro la cabeza y veo como los corredores que llevaba detrás seguían el camino hacia arriba, resignación y vuelta en busca del camino correcto. En una de las curvas del camino te plantas en posición de ver el resto de lo  que queda de subida, el ver a los corredores que tengo delante en la cresta de la montaña me desmoraliza (madre mía, hasta allá arriba tengo que subir yo ahora),(venga Pedrito, aprieta los hue....tos y pa,rriba). 


Llegamos a la cresta y pienso, ya está todo hecho, ya la meta es mía, voy a conseguir mi camisita de finisher (chas que guapo),(la vas a conseguir, pero todavía no), todavía quedaba una última agarrada, me esperaban los divertidos toboganes, cualquier pequeño desnivel positivo sacaba de mí lo que no sabía que guardaba, los últimos 3-4 kilómetros fueron una lucha entre cuerpo y mente. Llego el asfalto, terreno que todo corredor de montaña suele despreciar, pero que para mí en aquel momento fue como si me hubiesen puesto una alfombra roja, mis rodillas rechinaban por todos lados, volvíamos a encontrar las divertidas escaleras que al principio nos hicieron entrar en calor y al final nos acaloraron.

Llego a la recta de meta, la calle está abarrotada, la gente en las calles te da un último impulso, pasan por mi mente algunos de los momentos más difíciles de la carrera, me alegro por haberlos superado, me invade una sensación de satisfacción que no sabría explicar con palabras, cierro los puños, aprieto con fuerza, levanto al cielo y me autoproclamo campeón de mi batalla.


Que decir de la fiesta final de la cerveza, un 10 para la organización de la carrera. Felicitaciones a todos mis compañeros por haber terminado una carrera más de tal dureza y con tan buenos resultados. Y en especial a D. Tomas, que se quito una espinita que tenía clavada en lo más profundo desde el año pasado y de que manera (yo alucino con este hombre).










Pedro Rodríguez




PSB


lunes, 16 de junio de 2014

Crónica Artenera Trail 2014. Por Javi Padrón.

20 de mayo, recibo un whatsapp de mi amigo Iván Ikea. ”Javi, vente para la Artenara Trail del mes que viene, te invito a quedarte en mi casa”. Uff, me atrae la idea, estudio fechas, lo consulto con mi mujer y le doy la contestación en poco tiempo. No se puede desaprovechar la oportunidad. Me hubiera gustado correr en Pinolere o Asomadero, pero opto por prepárame para ir a Gran Canaria. Como casi siempre, acudo a la carrera con pocos kilómetros en las patas, ya sea por gandul o por falta de planificarme, pero cada uno tiene sus excusas, y a mí nunca me faltan, por algo dice mi equipo que soy el más que me quejo.

 
Recorrido y perfil de la carrera


El viernes día 13 cojo el Armas para viajar a Las Palmas, tres horitas que se me hacen interminables. Ni un solo corredor me acompaña en la travesía y hago tantos kilómetros dando vueltas por el barco que podía haber conectado el Garmin. Por fin llego al muelle y me recibe Iván. Vamos a su casa, cena a base de pasta, vemos el partidazo de España y a dormir. Duermo bastante bien hasta que Shin Chan me despierta. Total, ya era hora de levantarse. Nos preparamos, recogemos a su compañero Jesús Falcón en Arucas y vamos pa la cumbre. Pasamos de la bruma fresca que había en Las Palmas a estar completamente despejado en Artenara. Va a hacer calor. Aparcamos y saludan a la gente, yo no conozco a casi nadie, solo a los élite (y vaya élite) y a los que se han desplazado de Tenerife. Tony y su gente de Studio 54, los gemelos del Isla Baja, Leticia y Lolo del Trecus, Basilio Bravo y su hijo, Raquel Rivero, José Manuel y José Carlos del Trangoworld, Iván Pérez y alguno más.

 

Comenzamos a calentar y los nervios me comen. Saco alguna foto para relajarme y mando los últimos mensajes a mi mujer y al equipo. Paso control de chip e intento colarme hacia delante. Dan la salida y salimos carretera arriba para que se separen los corredores, damos la vuelta y a bajar por el asfalto, los primeros vuelan, miro el garmin y marca 3:08, y me estoy quedando atrás, que locura, pero es que después de la carretera entramos en sendero y será muy difícil adelantar, intento posicionarme lo más adelante posible aunque tenga que apretar más. Entro en el sendero entre los 30 primeros creo. Es bastante técnico y voy adelantando cuando puedo. Tengo que aprovechar los terrenos que me van mejor. El paisaje sé que es precioso, pero no levanto la vista. En poco tiempo se que termina la bajada y empieza lo duro. Había un avituallamiento a los 4 kilómetros pero la gente ni lo mira.

 

En el siguiente si lleno agua y me dispongo a subir. Uff, fuerte pared. Vamos parriba. Subo a buen ritmo y alcanzo a Levi. Lo adelanto y le digo que con calma, ya hace mucho calor. Miro hacia atrás y veo a la columna de corredores .Veo a Iván. Que no me coja, jeje. A la mitad de la subida me alcanza José Fisio, que lo había adelantado bajando, hay que ver como sube. Sigo a mi ritmo, voy bien. Llego arriba en 1:15, en el puesto 19, aunque solo me entere de las posiciones al final de la carrera. Ahora tocan toboganes y llanear. Voy a un ritmo alto, al menos para mí, adelanto a un corredor y al poco tiempo me encuentro con Asier, al que también paso. Me encanta este camino, son continuos toboganes entre pinos muy divertidos durante unos 5 kilómetros. Llego al siguiente avituallamiento y control de paso. Voy en el puesto 17. Ahora otro kilometro de subida. Aquí me encuentro a Paquito que esta algo tocado y a José Fisio otra vez. Comienzo a subir y José me sigue. Hacemos la subida juntos y en la bajada me embalo e intento dejarlo atrás, pero no es muy técnico el sendero y solo al final consigo despegarme. Llego a la presa de Lugarejos, la cruzo y cojo agua en el avituallamiento. Un trozo de naranja y a seguir. Aquí ya voy en el puesto 15, con 2 horas 18.


Miro el comienzo de la presa y ya veo a José y a otro corredor, les llevaré un minuto, joder, no se puede uno ni rascar. Me meto por un barranquillo con mucha hierba seca y mucho calor. Se te mete en las lengüetas y jode bastante. A veces no te deja ni correr. Aun quedan 9 kilómetros, pero no sé si las fuerzas están para coger al de delante, o para que no me alcancen los de detrás. Llego a una carretera, aquí nunca he trabajado bien la psicología. Mirar hacia delante y ver solo asfalto siempre ha podido conmigo. Aun así no aflojo la marcha, me concentro en la carrera y solo escucho los pitidos del teléfono. Sé que son mis compañeros de equipo y mi familia mandándome whatsapps de ánimo desde Tenerife, no los leo, pero los siento.


Foto: Alberto R. Cardona

De reojo miro hacia atrás y veo a José cada vez más cerca, hasta que me alcanza, pero no me adelanta y seguimos juntos. Aun queda bastante subida y tenemos cerca a otro corredor. Lo adelantamos al llegar al último avituallamiento. Dios mío, ¿otra subida más? Casi hay que escalar. Los últimos repechos cuestan bastante y a pesar de ir bastante cansado los corro cuando puedo. Cruzamos otra carretera y miro el garmin. Aun dos kilómetros, pero ya casi todo llaneo y bajada por un sendero. Miramos atrás y no veo a nadie. Los gemelos me van avisando, pero cualquiera para a estirar.
 

Foto: Alberto R. Cardona

Por fin llegamos a la recta de meta, José me deja delante y me dice ”Disfruta el momento”, y la verdad que lo hago (gracias José, eres un crack). Entro en meta y pienso en mi mujer, mis hijos, mi familia y mis compañeros de equipo, tan lejos pero tan cerca. Estoy muy contento. Veo a los que han llegado y pregunto el puesto. El 13, mejor de lo que me esperaba, por el nivel que había. Miro el teléfono y veo tropecientos mensajes, se han volcado conmigo. Poco a poco van llegando corredores y hablo con algunos. Por fin aparece Iván, al final le saque 17 minutos, jeje, pero sé que su venganza en Dientes de Sierra será terrible.

Sin duda esta ha sido una gran carrera. La organización perfecta, la señalización impecable, aunque Asier y Levi se hayan perdido, jeje, los avituallamientos numerosos y correctos, masajes, piscinas, arroz, pasta, cerveza, refrescos, rocódromo, etc., etc. Sin duda, si puedo el año que viene repetiré y muchos compañeros de PSB también. Quiero agradecer el trato recibido por Iván, al que le debo una, al apoyo de mi equipo y mi familia en todo momento y como no a mi mujer y a mis hijos por aguantar tantos fines de semana en solitario mientras yo entreno y hago carreras (ahora voy para la Gomera cari, jeje). Te quiero.

Javi Padrón.

Clasificaciones:
Fotos:

PSB


lunes, 2 de junio de 2014

XIV Milla Urbana de Güímar 2014. Cartel y reglamento.


El próximo domingo 8 de Junio a las 11:00 de la mañana tendrá lugar en el Puertito de Güïmar la XIV Milla Urbana de Güímar. 



Anímate a participar

PSB

miércoles, 14 de mayo de 2014

Transvulcania 2014. Crónica por Sergio Pérez.


Tirirí, tirirí, tirirí, tirirí…

Dos de la mañana...



- Ahhhh, mmm, ¿ya?… ,diez minutos más.

- Venga pa´arriba.

- Me cago en mi madre, mira que soy pollaboba, quien me mandaría a mi a esto, al billar Sergio, al billar, joder.

- Jajaja, venga ya espabílate

- Hay otras cosas, hombre, a mí no me trancan más, me cago en ...

Salgo de trabajar a las 22:00 rumbo a mi casa a preparar todo, como algo y a dormir sobre las doce. Me levanto a las 06:45, como algo y tiro para el aeropuerto. Allí me esperan mis compañeros de equipo, Javier, Tomas, Juan Pedro y Eduardo, mi primo, apurado, bueno... todos, llegaba un poco justo, jeje… Allí también estaba Luis que salía antes pero su avión llevaba retraso, ¿mal augurio?…., rumbo a la Palma.



Llegamos sanos y salvos, pero asustados, el piloto del avión no cantó los baches. Esperamos cinco minutos y apareció Luis, todos a los Cancajos a buscar el dorsal. Allí nos encontramos con amigos y con Santiago y Urbano,del equipo también. Dorsal en mano, foto de rigor, charlas de chicas, jaja, que va, de carreras, unas cañas (cómo nos subieron, Javier) y al apartamento, en El Paso. Preparamos todo, carrerita para soltar, baño en piscina y a los Llanos a ver el ambiente para seguidamente ir a cenar tempranito. Allí nos ajuntamos todos los de la expedición; Juan Pedro, Santiago y familia, Urbano y familia, Tomas, Javier, Luis, Daniel y familia, Eduardo y yo. Nueva foto y al apartamento, a las 02:00 había que estar en pie y nos acostamos a las 22:00, más nada digo.


Tiriri,Tiriri,Tirirí... Las dos!!!… Diez minutos más….., desayunamos, cogimos los enseres y a los Llanos a coger la guagua, rumbo a el faro de Fuencaliente, una hora y pico de curvas, calor, nervios, sueño…, qué mal lo pase.



Ya estamos en la salida, mucha gente, mucho viento, mucho frio, aun nos queda mas de una hora para la salida, chequeo de chip y a la salida. Me puse con Javier lo más delante que pudimos, aun nos queda una hora, pero hablando, de chicas jaja, se nos pasó medianamente rápida, de carreras eeeh? . Qué ambiente, qué nervios, qué de luces, cuánta gente, 5, 4, 3, 2, 1, vaaamos!!!!.





Salimos rápido, pierdo a Javier, casi pierdo la visera, pero seguimos y evito el tapón, rumbo a los Canarios. Vamos llegando y se va oyendo un murmullo, cada vez mas cerca, y es espectacular lo que me encuentro, imposible de decir con palabras. La gente se agolpa en las calles, dejando un pasillo por donde pasamos los corredores, nos llevan en volandas, increíble.

Seguimos para arriba, próximo destino, las Deseadas. Me encuentro bien, y continuo el ascenso. De repente aparecen dos tíos espigados, adelantando por fuera del camino, picón finísimo, como arena de playa, y ellos corriendo donde todos íbamos con las manos en las rodillas, uffff, son los italianos que ganaron la vertical, están haciendo la media y a qué ritmo. Y hablando de extraterrestres, mi madre, detrás Dailos, otro, ritmaso. 


Subo, subo, bajadita y llego al Pilar en 3h20m, me encuentro bien, como, bebo, sin prisas, y continuamos. Pista de tierra dura, recta casi hasta el Reventón, me la tomo con calma, me paro, voy al "baño" y me quito los tenis, tenía piedras dentro. Comí mucho y me siento pesado, pero voy poco a poco, se acaba la pista, relleno botellas, vaso de acuarius y para arriba. Mientras subo me voy encontrando mejor y mejor, voy adelantando gente, la cabeza decía no apures y las piernas, aprovecha, ¡pues máquina!. Del Reventón al Pico de la Nieve, unos 11 km, todo para arriba, con alguna bajadita técnica, calor, viento, pero me encuentro bien, ya solo me quedan unos tres km mas o menos para llegar, ¿pero qué hace este aquí?. Para mi sorpresa me encuentro con Javier, ¿pero qué te pasa?, ”el talón me duele, no se si parar en pico la Nieve”. Que pena, iba super bien, ánimos.

Sigo para arriba y llego al avituallamiento del Pico de la Nieve, me mojo la cabeza, bebo acuarius, lleno botellas, unos trozos de manzana y seguimos. Me siento de nuevo pesado y subo mas lento, pero poco a poco me voy recuperando de nuevo,y voy subiendo mas o menos, me quedan cuatro para llegar al pico de la Cruz, allí hay comida, ya me he mandado dos geles desde que salí. Llego al avituallamiento del Pico de la Cruz, me siento, me como un bocadillo, un bollicao, sandia, melón, plátano, lleno botellas, acuarius y arranco. Aquí estaba la familia de Santiago, Mari y sus hijos, hablo algo con ellos, unas fotos y sigo.

Rumbo al Roque de los Muchachos, en este tramo las piernas van quedándose sin fuelle, las subidas y rectas bien, las bajadas me mataban, mucho calor, pero los paisajes me llevan hasta la cima. Ya estamos en el roque de los Muchachos, km 50, unos km de toboganes y 18km de bajada extrema, que miedo. Como fruta, fruta deshidratada, bebo un powerade, dos vasos de coca cola, relleno botellas y al abismo.

Los toboganes acaban con mis piernas, ya llevaba mas de 50 km y mi cuerpo ya lo va sintiendo, no estoy acostumbrado, y ahora los 18km de descenso vertiginoso. Voy bajando super despacio, pasos cortos, no bajo de 8 el km, mucha gente me adelanta, yo a lo mio, modo llegada, llego a la torre del Time, había gente en mal estado, unos vomitaban, otros deshidratados, otros con tirones, parecía un hospital de campaña en una guerra.

Sigo para abajo, siento algunos calambres pero se me van rápido, parece que las sales que me he tomado cada dos horas dan resultado. De la torre del Time para abajo el camino se hace más que técnico, aminando y corriendo muy poco . Después viene una parte mas llana y buena para correr, aprovecho, y para rematar ,un empedrado en zigzag hasta Tazacorte, intratable, mucho calor, y mis piernas que no querían bajar más, pero entre los ánimos de la gente y ver abajo Tazacorte saco fuerzas y voy bajando corriendo y caminando.


Por fin, llego a la playa, entro por el arco de meta de los de la maratón, no dicen mi nombre pero dicen el del equipo, ”uno del Patea San dorondón“. Me bebo dos vasos de coca cola, acuarius, y salgo con destino los Llanos, la ansiada meta. Miro el Garmin y llevaba unas diez horas y cuarenta y cinco minutos, me habían dicho que hasta arriba, caminando rápido son unos cincuenta minutos más o menos. Me animo y empiezo a subir por el barranco de las angustias, paso rápido, salgo del mismo por la derecha y subida hasta la meta, empedrado empinadísimo, pero subo muy bien, adelanto a varios corredores. La gente te ofrece agua, refresco, plátanos, por este último tramo, impresionante la gente de la Palma.

Llego arriba, y solo me queda una recta de casi dos km, donde se ve al final un arco de la Transvulcania, de ahí a meta son doscientos metros, me animo y voy acelerando, el mejor ritmo de toda la carrera, la gente animando te da un plus que hace que aceleres más.Veo a Luis, me anima, curva a derecha, ahora izquierda y la alfombra roja, mucha mucha gente, te hacen sentir una estrella, mirada al cielo, dedos hacia arriba y paso el arco de Meta. Bien Bien Bien!!!! Muy Feliz.


Aunque me levanté maldiciendo por no dormir nada, que me voy a dedicar a otra cosa…. nada me hace sentir mejor que pasar por el arco de meta, todo sufrimiento se compensa con la satisfacción de llegar, de alcanzar tus sueños, de ser feliz

Sergio Pérez




Clasificaciones Transvulcania 2014:




Fotos:

Por Tony Perez 1 2 3

Por Yeray Lorenzo 1 2 3

Prevepal 

Deportes Atlantis




PSB