Mostrando entradas con la etiqueta Gomera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gomera. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de junio de 2015

Crónica de La Gomera Paradise 2015. Por Santi Frías.


Otro año más a correr a La Paradise y ya van tres, jeje ¿Qué tendrá La Gomera?

Tomás, Juanpe, Thony, Dani y yo eramos repetidores, para Sergio y Rubén era su primera carrera por la isla. Mi family también nos acompañó para hacer fotos y darnos ánimos que falta nos hicieron en esta dura prueba.


Desde el viernes por la mañana cogimos el ferry y vamos que nos vamos, muchos amigos, mucha cara conocida, se respiraba ambiente de carrera genial en ese barco, "joder" como lo echaba de menos.

En San Sebastián más de lo mismo , ambientazo de carrera, recoger dorsales, más fotito y a comer se ha dicho a un un buen sitio sin duda, la Tasca Clemente donde nos atendió el Máquia de Cristopher, todo un lujo pa nosotros poder conversar un rato con el que al día siguiente ganaría la carrera, un fuera de serie en todos los sentidos un gran deportista y sobre todo una gran persona.


Sábado 27 día "D" cinco de la mañana mi Mary y yo nos metimos la madrugada para ir a ver la salida de la ULTRA , la ocasión lo merecía. Allí estaban Juanpe, Tomás, y Dani dispuestos a todo jeje.



Espectacular la salida como siempre con la luz de los frontales.

¡Que envidia! 

El año pasado yo estaba ahí era lo que pasaba por mí cabeza pero bueno ya vendrán tiempos mejores.

Y ahora pa Hermigua que en un rato me toca.



En Hermigua más y mejor si cabe, otro montón de corredores calentando por aquellas calles, saludos, bromas fotos y buen rollito jeje como me gusta esto. Joder calentando calentando se me pasa lo del control de chip y es que a los viejos hay que calentarlos bien pa que arranquen jeje. Fui el último en pasar por la alfombra pa activar el chip pero alguno tenia que ser.

A correr se ha dicho, hoy me encuentro bien los nervios que tenía desaparecieron con las primeras zancadas y a esto vinimos ¿ no ? pues Máquinapalante.

El recorrido es duro pero no me coje de sorpresa ya que coincide con el de la ultra a partir de Hermigua y ya lo conocía del 2014.

Comienzo la carrera muy bien, con buenas sensaciones como se dice por este mundillo. En una hora estoy en la Presa de Los Tiles sin apenas notar cansancio, hoy es mí día pensé y tira parriba hasta El Cedro aquí un despiste nos hizo a un grupito retroceder un buen tramo ya que nos salimos del recorrido.

Ahora toca la primera bajada voy disfrutando de lo lindo adelantando algunos corredores y casi sin molestias, hoy me encuentro casi bien.


En la carretera me esperan mí Javi y mí Mary, me achuchan, me animan y a subir toca, cada vez me voy encontrando mejor, continuo adelantando en la subida y "pabajo" otra vez. Ya estamos en la cara sur, la vegetación cambia radicalmente, el tiempo continua fresco y con una brisa agradable. La bajada es larga primero sendero y luego pista asfaltada ahora sólo quedaba subir el sendero del Atajo ¿quien le pondría el nombre? Si este es el atajo no me lleves por el camino.

Me encontraba muy bien subiendo por aquí, yo diría que incluso mejor que en años anteriores, esta carrera esta hecha ya solo quedan siete u ocho km. de bajada.

Último avituallamiento y me encuentro con Rubén hacemos parte de la bajada juntos, le digo que el que llegue primero espere pa entrar juntos y así lo hacemos.



En la plaza de la iglesia me encuentro una vez más con mí mujer y mí hijo "Subidón" allí espero por Rubén y los últimos metros los recorremos juntos acompañados de mí retoño.

Luego fiesta como todos las años cerveza por un tubo paella pa todo el mundo corredores acompañantes y público, ambiente espectacular. 

El compañero Thony ya estaba en meta y tras nosotros entró Sergio.

Cañas van y cañas vienen hicimos la espera pa recibir a los "Ultras" primero Dani y luego Tomás y Juanpe.

Sólo me queda felicitar a la organización y a los voluntarios, como se lo han currado, superándose si cabe cada edición.

Chapeau por ellos!!!

Santi Frías





PSB

jueves, 3 de julio de 2014

Crónica Gomera Paradise 2014 - Mi primera ultra. Por Pedro Rodríguez.



Cuatro billetes por favor, pidió Javi a la señorita de ventanilla, nos subimos al barco y nos vamos para la Gomera junto con el resto del equipo. 10 Pateas viajamos esta vez para sufrir las llamas del Infierno Gomero. Llegamos a la Isla Colombina con la intención de recoger nuestras bolsas del corredor, paseo rápido por las principales calles de la capital y a coger asiento que empezaba el atracón en la cena de la pasta. No hubo escasez, podías repetir cuantas veces quisieras, incluso postre hasta reventar, acompañado de cerveza, agua o isotónico, una cena para mi gusto muy buena. Como siempre conocidos y no tan conocidos nos saludan y recíprocamente saludamos, el ambiente es distendido, comemos hasta llenar nuestras reservas al límite y una vez hemos terminado todos, decidimos subir dando un paseo hasta la residencia para de paso ir haciendo la digestión del atracón.


Una vez en la residencia, somos alojados repartidos por módulos dependiendo de la modalidad de carrera en la que fueras a participar, puesto que para cada distancia existía un horario establecido, y de esa manera no nos molestaríamos los unos a los otros a la hora de levantar. 

Llegamos a la habitación y no hay disputa por elegir camastro, este equipo se compenetra a la perfección. Nos despojamos de nuestros petates y preparamos todo lo necesario para apurar al máximo "el toque de diana", con todo listo para tomar posición horizontal apagamos la luz, se escuchan algunas leves serenatas (por suerte nada muy ignominioso), me pongo los auriculares y a intentar descansar.


La noche se vuelve algo estresante, no consigo conciliar el sueño, las primeras noches cuando estoy fuera de casa suelen ser bastante extrañas para mí, en ésta ocasión más si cabe, puesto que lo que me esperaba al día siguiente no es algo que acostumbre a hacer frecuentemente. Paso el tiempo dando vueltas, la radio me ayuda a  no pensar en la carrera puesto que el hacerlo me produce inquietud y me impide dormir, pero aún así apenas descanso. Toque de diana (4 A.M.) y todo el mundo en pie, algunos han conseguido dormir a pierna suelta (que envidia), otros regular (la próxima vez me traigo unas valerianas), me echo la manta a la cabeza y tiro de la ilusión que me hace el estar aquí, me enfundo el equipaje y bajamos a desayunar. Con todo preparado y el estomago algo lleno bajamos dando un paseo hacia la salida para pasar el control de material. 


Pasado el control, intercambio sensaciones con algunos compañeros para luego ponerme a calentar minutos antes de la salida. Corro los primeros metros y las molestias se tiran a mis glúteos, parece que una sobrecarga que había sufrido una semana antes de la carrera volvía para quedarse y por largo tiempo, no me gusta nada la sensación, confío en que es algo pasajero y en cuanto caliente todo quedará en anécdota. Me coloco bajo el arco de meta y dan la salida. Pasan los primeros kilómetros, la salida se las trae, unas escaleras que parecen no acabar (el test perfecto para comprobar si mis molestias son pasajeras o pretenden amargarme la carrera), parece que esta vez me va a tocar sufrir y mucho, llevo ya más de una hora en carrera, mi cuerpo está más que caliente y el dolor va en aumento, no quiero aminorar mi ritmo, me frustro (o se me pasa o reviento), intento evadirme de pensamientos negativos disfruto de la espectacular imagen que se aprecia al amanecer viendo el Teide de fondo,me distraigo por momentos, pero las molestias no me dejan disfrutar por mucho tiempo, no hago más que pensar que de un momento a otro mis piernas se bloquearan y tendré que abandonar la carrera, en bajadas parece que me dan un respiro, como puedo aguanto y llego al segundo avituallamiento. Que suerte encontrarme allí con Javi, él es fisio, le pido si tiene alguna crema que me ayude a calmar las molestias, me ofrece una, me unto bien la zona dolorida, como para llenar el estomago y a continuación tomarme un ibuprofeno, bendita combinación. Salgo del avituallamiento, la parada y la crema hacen un efecto inmediato, avanzo y parece como por arte de magia que todo empieza a relajarse, mis piernas ya no sufren tanto, el dolor disminuye, y consigo empezar a disfrutar algo más de la carrera.


Empieza una nueva carrera para mí, comparto bastantes kilómetros con "Rayco Caballo Loco" (fuerte maquina el tío). Voy encontrando corredores por el camino, intercambiamos sensaciones (se hacen amigos en estas carreras), las caras ya son de cansancio, los kilómetros y las horas se notan en los rostros, seguimos pasando avituallamientos, no falta de nada, en cada uno de ellos me pongo las botas, disfruto de cada uno de los rincones del recorrido, la subida al cedro aún la guardo en la retina, el lugar es de los mas sobrecogedor, naturaleza en estado puro, me hago cuenta de lo que estoy viviendo, hay momentos duros, pero son compensados con creces por otros de compañerismo, superación y belleza. Hoy estoy superando todos mis limites, cada vez la meta esta más cerca, llegan unos kilómetros de asfalto, la bajada se las trae, las puntas de mis dedos tocan con el calzado y me hacen pupita (como jode eso, jeje). Llegamos al penúltimo avituallamiento, no tenía ni idea de lo que me esperaba, sabía que venía una subida, que iba a ser costosa, en el perfil no se veía tan empinada como las otras, pero para mí fue la peor, tenía todos los componentes para dejarme vacío. Emplee toda mi concentración en no decaer, fue tanta la que puse que me desvié por otra vereda jajaja!!, empiezo a avanzar y me doy cuenta que el camino se vuelve cada vez más espeso, las ramas bloquean el paso, entonces caigo en la cuenta de que por aquí no han pasado los corredores de  las otras carreras más los que llevaba delante de mí (ostias, ya me metí por donde no era), giro la cabeza y veo como los corredores que llevaba detrás seguían el camino hacia arriba, resignación y vuelta en busca del camino correcto. En una de las curvas del camino te plantas en posición de ver el resto de lo  que queda de subida, el ver a los corredores que tengo delante en la cresta de la montaña me desmoraliza (madre mía, hasta allá arriba tengo que subir yo ahora),(venga Pedrito, aprieta los hue....tos y pa,rriba). 


Llegamos a la cresta y pienso, ya está todo hecho, ya la meta es mía, voy a conseguir mi camisita de finisher (chas que guapo),(la vas a conseguir, pero todavía no), todavía quedaba una última agarrada, me esperaban los divertidos toboganes, cualquier pequeño desnivel positivo sacaba de mí lo que no sabía que guardaba, los últimos 3-4 kilómetros fueron una lucha entre cuerpo y mente. Llego el asfalto, terreno que todo corredor de montaña suele despreciar, pero que para mí en aquel momento fue como si me hubiesen puesto una alfombra roja, mis rodillas rechinaban por todos lados, volvíamos a encontrar las divertidas escaleras que al principio nos hicieron entrar en calor y al final nos acaloraron.

Llego a la recta de meta, la calle está abarrotada, la gente en las calles te da un último impulso, pasan por mi mente algunos de los momentos más difíciles de la carrera, me alegro por haberlos superado, me invade una sensación de satisfacción que no sabría explicar con palabras, cierro los puños, aprieto con fuerza, levanto al cielo y me autoproclamo campeón de mi batalla.


Que decir de la fiesta final de la cerveza, un 10 para la organización de la carrera. Felicitaciones a todos mis compañeros por haber terminado una carrera más de tal dureza y con tan buenos resultados. Y en especial a D. Tomas, que se quito una espinita que tenía clavada en lo más profundo desde el año pasado y de que manera (yo alucino con este hombre).










Pedro Rodríguez




PSB


miércoles, 4 de julio de 2012

Crónica Gomera Paradise Trail 2012 por Tomás Padrón

El pasado fin de semana la gente de Patea San Borondón teníamos carreras en el Médano, la Orotava y la Gomera. En el Médano, 6 de los nuestros participaban muy ilusionados en la modalidad de 14 km, algunos de ellos estrenándose en el mundillo de las carreras, con muy buenos resultados. Y en la Orotava otro de los nuestros, Willy, corría la 8KM bajando el tiempo del año pasado. Mis felicitaciones para todos ellos.


A la Gomera fuimos mi hijo Javier y yo, junto con dos amigos. Llegamos a San Sebastián el viernes las 21:00 debido al retraso de más de una hora del barco Fred Olsen. Recogimos los dorsales y rapidito nos fuimos para la cena de la pasta, macarrones, bebida y postre, todo muy bueno.




Dormimos en Hermigua un par de horas y las 6:20 de mañana del sábado ya estábamos saludando a muchos nos encontramos nada más llegar a San Sebastián, el palmero Diego Carmona, Chevi, Javi Sánchez, Eduardo Cebrían como ejemplos de una interminable lista de buenos amigos.

A las 7:00 comenzó la carrera. Salimos de la plaza de las Américas por la calle del Medio, continuando por varios tramos de escaleras y por una calle de asfalto en subida que nos llevó hasta el GR que comunica San Sebastián con Hermigua. Por todo este tramo las vistas hacía Tenerife eran muy buenas.
El viento por el paraje protegido de Majona era muy fuerte con rachas que podía tirarte en cualquier descuido.

Llegué en buena forma a los Altos de Uteza en dónde comenzaba la bajada hacía el Molinito y el Lomo Fragoso,y el descenso lo hice rápido, adelantando a bastantes corredores, y sin parar en el primer avituallamiento llegué a la carretera que pasa por Chejelipes, cuya presa nunca había viso tan vacía.


Foto de Leti (Atlantes Trail)
Caminando y corriendo hice el par de kilómetros de asfalto hasta la Laja dónde me paré a avituallarme, y con buenas sensaciones empecé la fuerte subida a la degollada de Peraza. Al cruzar el barranco de la Laja, junto al camino está el viejo moral con muchos de sus frutos maduros caídos en el suelo, y aproveché para comer un par de moras que estaban buenísimas.

Pronto llegué a la degollada de Peraza en dónde se separaban las dos modalidades de la carrera, los de 28 KM bajaban a San Sebastián mientras los de 51 Km teníamos que subir por el área recreativa de la Nieves hasta el Roque Agando. En este tramo las vistas de Tenerife y la Gomera eran espléndidas. El tiempo con un poco de viento era bueno.
En Agando empezaba la bajada a Benchijigua para seguir la pista de tierra hasta las Toscas por dónde había que subir un tramo duro hasta la montaña en dónde estaba el quinto avituallamiento.

El calor y la fuerte subida pusieron a prueba a muchos corredores que lo llevaban como podían deseando llegar a arriba para tomar un respiro.
Aquí paré lo justo para comer algo y rellenar agua.
La primera parte  de la bajada al Cabrito la hice casi en solitario. El camino con tramos empedrados requería ir bien concentrado para evitar caídas peligrosas, por la derecha impresionaba el barranco de Chinguarime que a algunos les daría vértigo.

Foto de Leti (Atlantes Trail)


Estábamos en la parte sur de la isla y el paraje era seco y despoblado con terrenos muy abruptos.

Por las viejas y ruinosas casa de los Morales, en la zona de Seima, a las 13:00 horas ya el calor pegaba muy duro y quedaba poco para llegar al Cabrito. En el último tramo, el más pendiente, adelanté a muchos corredores, entre ellos a Agapito Méndez, campeón de España de Maratón en su categoría, no estaba en su terreno, lo del es el llano.
En la antigua comuna del Cabrito a la sombra de unos árboles estaba el último avituallamiento. Me llevé una sorpresa al encontrarme allí a mi hijo Javier, al que ya hacía llegando a meta, estaba bien pero notaba el poco entrenamiento de las últimas semanas.
Faltaban unos 7 ó 8 km con dos subidas para llagar a meta, así que descansé y me refresqué con agua durante unos 5 minutos. Comí fruta y repuse el agua con hielo, continuando el ascenso a la Amargura (ya el nombre lo dice). Aquí me acompañaba Lolo, del Atlantes Trail, que había tenido una caída en la bajada, por suerte algo leve. Una vez pasada la Amargura, por le cauce del barranco llegué a la playa de la Guancha apara afrontar la última subida en compañía de Emilio de Tenerife Trail, y llegando a meta con un muy buen ambiente a las 14:50. Allí me esperaba mi hijo que a pesar de lo dura que había sido la carrera se encontraba muy bien. Él había hecho un tiempo de 7 horas y 38 minutos y yo 7 horas y 49 minutos, que dando en los puestos 33 y 38 respectivamente. Al final llegaron 120 corredores de los 135 que tomaron la salida.


Foto de Leti (Atlantes Trail)


Terminé primero de la categoría Veteranos de más de 56 años en una carrera en la que me encontré muy cómodo por terrenos que me vienen muy bien como los caminos gomeros. Decir también que la señalización de la carrera fue perfecta y que los avituallamientos fueron de los mejores que he visto nunca con remate final de paella y la cerveza que el cuerpo te pidiera. Una carrera para repetir.


Tomás Padrón


Clasificaciones:


Fotos:
Videos:
PSB