martes, 30 de junio de 2015

Crónica de La Gomera Paradise 2015. Por Santi Frías.


Otro año más a correr a La Paradise y ya van tres, jeje ¿Qué tendrá La Gomera?

Tomás, Juanpe, Thony, Dani y yo eramos repetidores, para Sergio y Rubén era su primera carrera por la isla. Mi family también nos acompañó para hacer fotos y darnos ánimos que falta nos hicieron en esta dura prueba.


Desde el viernes por la mañana cogimos el ferry y vamos que nos vamos, muchos amigos, mucha cara conocida, se respiraba ambiente de carrera genial en ese barco, "joder" como lo echaba de menos.

En San Sebastián más de lo mismo , ambientazo de carrera, recoger dorsales, más fotito y a comer se ha dicho a un un buen sitio sin duda, la Tasca Clemente donde nos atendió el Máquia de Cristopher, todo un lujo pa nosotros poder conversar un rato con el que al día siguiente ganaría la carrera, un fuera de serie en todos los sentidos un gran deportista y sobre todo una gran persona.


Sábado 27 día "D" cinco de la mañana mi Mary y yo nos metimos la madrugada para ir a ver la salida de la ULTRA , la ocasión lo merecía. Allí estaban Juanpe, Tomás, y Dani dispuestos a todo jeje.



Espectacular la salida como siempre con la luz de los frontales.

¡Que envidia! 

El año pasado yo estaba ahí era lo que pasaba por mí cabeza pero bueno ya vendrán tiempos mejores.

Y ahora pa Hermigua que en un rato me toca.



En Hermigua más y mejor si cabe, otro montón de corredores calentando por aquellas calles, saludos, bromas fotos y buen rollito jeje como me gusta esto. Joder calentando calentando se me pasa lo del control de chip y es que a los viejos hay que calentarlos bien pa que arranquen jeje. Fui el último en pasar por la alfombra pa activar el chip pero alguno tenia que ser.

A correr se ha dicho, hoy me encuentro bien los nervios que tenía desaparecieron con las primeras zancadas y a esto vinimos ¿ no ? pues Máquinapalante.

El recorrido es duro pero no me coje de sorpresa ya que coincide con el de la ultra a partir de Hermigua y ya lo conocía del 2014.

Comienzo la carrera muy bien, con buenas sensaciones como se dice por este mundillo. En una hora estoy en la Presa de Los Tiles sin apenas notar cansancio, hoy es mí día pensé y tira parriba hasta El Cedro aquí un despiste nos hizo a un grupito retroceder un buen tramo ya que nos salimos del recorrido.

Ahora toca la primera bajada voy disfrutando de lo lindo adelantando algunos corredores y casi sin molestias, hoy me encuentro casi bien.


En la carretera me esperan mí Javi y mí Mary, me achuchan, me animan y a subir toca, cada vez me voy encontrando mejor, continuo adelantando en la subida y "pabajo" otra vez. Ya estamos en la cara sur, la vegetación cambia radicalmente, el tiempo continua fresco y con una brisa agradable. La bajada es larga primero sendero y luego pista asfaltada ahora sólo quedaba subir el sendero del Atajo ¿quien le pondría el nombre? Si este es el atajo no me lleves por el camino.

Me encontraba muy bien subiendo por aquí, yo diría que incluso mejor que en años anteriores, esta carrera esta hecha ya solo quedan siete u ocho km. de bajada.

Último avituallamiento y me encuentro con Rubén hacemos parte de la bajada juntos, le digo que el que llegue primero espere pa entrar juntos y así lo hacemos.



En la plaza de la iglesia me encuentro una vez más con mí mujer y mí hijo "Subidón" allí espero por Rubén y los últimos metros los recorremos juntos acompañados de mí retoño.

Luego fiesta como todos las años cerveza por un tubo paella pa todo el mundo corredores acompañantes y público, ambiente espectacular. 

El compañero Thony ya estaba en meta y tras nosotros entró Sergio.

Cañas van y cañas vienen hicimos la espera pa recibir a los "Ultras" primero Dani y luego Tomás y Juanpe.

Sólo me queda felicitar a la organización y a los voluntarios, como se lo han currado, superándose si cabe cada edición.

Chapeau por ellos!!!

Santi Frías





PSB

jueves, 4 de junio de 2015

Crónica Circular de Tejeda 2015. Por Javi Padrón.


Es jueves por la mañana. Faltan dos días para la Circular de Tejeda y me despierto con dolor de garganta, mi punto débil. Voy a trabajar y cada vez me encuentro peor. Fiebre, malestar, escalofríos y no puedo ni tragar. Regreso a mi casa y me paso el día durmiendo. Me jarto a antibióticos a ver si me recupero. Al dia siguiente mas de lo mismo. La carrera es mañana y yo tiritando y con fiebre. Como ya esta pagado todo me decido a ir aunque sea para acompañar. Me reúno con mi padre, Amadeo, Santi y Juan Pedro y nos vamos para Santa Cruz a coger el barco. El trayecto es corto, pero a mi se me hace largo, y eso que vamos alegando todo el viaje. En el barco coincidimos con Jose Luis Ortoll y Miguel Losada. Llegamos a Agaete y nos recibe Juan Moreno. Nos regala unas camisetas y nos tomamos unas cervezas(yo café). 



Seguimos rumbo a Tejeda y nos paramos en el Parador a recoger los dorsales. Mucha gente conoce a mi padre y con todos se para a hablar. Yo cada vez peor y con ganas de coger cama. Fotito de rigor y pal apartamento. Salimos a cenar unas pizzas y pronto nos recogemos. 



Me tocaba compartir cama con mi padre, pero viendo como me encontraba decidió irse para el sillón. No duermo casi nada. Me despierto empapado en sudor varias veces. Al fin suena el despertador. No tengo malditas ganas de correr. Mi padre y yo estamos para la de 41km y Santi, Juampe y Amadeo para la de 21. Ellos saldran 2 horas mas tarde. Desayuno muy poco. Me hago una tortilla de ibuprofenos y vamos hacia el arco de salida, que por suerte esta a unos 50 metros del apartamento. Tomamos café en un bar, calentamos algo y a la salida. Le digo a mi padre que no estoy bien. Tengo nauseas y estoy un poco mareado. Me dice que tenga cuidado y que vaya despacio. Dan la salida y a correr. Despacio que la chapa es larga y tu estás flojito. 



Intento ir cogiendo posiciones pero me cuesta mucho. Pienso que quizás con los kilómetros me recupere un poco. Hoy tenía ilusión por hacer una buena carrera y estar arriba, pero cada vez me cuesta mas y estoy empezando. Me adelanta la gente. Me echo a caminar y me paro. Reordeno mis ideas y pienso. No hago una carrera con mi padre desde la primera Bluetrail. Hoy es la ocasión de repetirlo. Voy caminando para no enfriarme y lo veo aparecer. Va en el puesto 130 y tan tranquilo. A su ritmo. Solo llevamos 3 km. Le parece muy bien mi decisión de acompañarlo. El también estaba preocupado por mí, jejeje. 



A partir de aquí seguiremos juntos. Me va diciendo el nombre de cada barranco, de cada montaña, de cada roque y hasta de las plantas del lugar. Es un libro abierto y parece que nació en Gran Canaria, de lo bien que la conoce. Termina la subida. Llaneamos y empiezan a aparecer fotógrafos. Hay muchos en toda la carrera. Nos reconocen y nos animan. Me encanta ir con el viejo. En las bajadas me quedo flipando en lo rápido y ágil que es. Cuanto mas técnico el camino, mejor para él. Adelantamos a muchos corredores. 



En el siguiente punto de control ya vamos en el puesto 100. Me gusta ver como les va dando caza. Se va aproximando poco a poco y cuando ya los tiene a tiro, busca un hueco y por ahí se cuela. Yo tengo que buscarme la vida para seguirle el ritmo en las bajadas. Los kilómetros transcurren y los paisajes son preciosos. 


El marcaje de la carrera perfecto. Los avituallamientos están muy bien. En todos hay duchas y como hace ya bastante calor me refresco un poco, pero sin dejarme dormir. Mi padre coge fruta y agua y adiós muy buenas. 
Ya queda poco para la meta. Ya se oyen los altavoces en Tejeda. Me he tomado un buen puñado de ibuprofenos y por lo menos vamos a poder terminarla. Esta mañana ni lo imaginaba. Últimos 100 metros. El publico anima. Le doy la mano a mi padre y entramos juntos. Un abrazo y se acabo. Una experiencia imborrable. Los demás compañeros también llegaron todos haciendo una gran carrera. Ahora toca paella, cervezas (yo coca cola), mojitos (yo coca cola) y recoger el primer premio de mi padre en su categoría. La post carrera tambien estuvo de lujo. He ido a tres carreras en Gran Canaria y las tres para enmarcar. El único pero se lo ponemos a mi padre. De regreso al barco nos metió por una carretera que no pasan ni las cabras. 3 horas de coche, mareados como piojos que se lo vamos a echar en cara mientras nos acordemos. Pero bueno, que se le va a hacer. El viejito es el viejito.

Javi Padrón




PSB

viernes, 24 de abril de 2015

Crónica Santa Cruz Extreme 2015. Por Jorge Galván.

Saludos a todos y antes de comenzar con la crónica quiero agradecer a todo el gran grupo humano que forma el Patea San Borondón Berenice Dental por acogerme tan bien entre ellos. Es un placer verse rodeado de gente que ama tanto las carreras y en especial la montaña. Dicho esto, vamos allá con mi vivencia de la carrera. Consejo: pilla una cerveza y unas aceitunitas que la carrera da para un ratito.
En primer lugar, explicar que hacer esta distancia en Santa Cruz Extreme sólo tiene una razón que no es ni más ni menos que el capricho que me dio hace unos meses por inscribirme a la ultra de la Transvulcania. No son distancias en las que yo me encuentre especialmente cómodo, más bien al contrario, pero oye es que tanto ver vídeos de la prueba, oír comentarios de los colegas que han ido del momento de la salida, del paso por Los Canarios, leer crónicas de los participantes de otras ediciones,,, todo eso junto con los años que llevo sin ir a la isla de La Palma y sus senderos hizo que una buena tarde, con varias Steinburg de testigo, cursara la inscripción para esa carrera. El mayor problema que me he encontrado para poder encarar esta ultramaratón de montaña son los entrenamientos, más que nada porque prácticamente han brillado por su ausencia, en gran medida por dejadez mía. Es por ello, que me vi casi en la obligación de inscribirme a la distancia larga con el único objetivo de al menos acumular kilómetros y sobretodo experiencia, ¡y vaya que si se hizo, fue un cursillo intensivo!





El viernes por la tarde acudía a la retirada de dorsales en el Centro Comercial 3 de mayo, me tocaba el número 115. Ahí me encontraba con varios de los compañeros del Patea, con quiénes intercambiaba impresiones y risas para luego irme a hacer junto a mis buenos colegachos Heri y Dani unos muy entretenidos 50’ por la Avenida Anaga. El sábado por la tarde preparo todo el material: camiseta que me presta el amigo Lolo (muchas gracias), bastones que me presta el amigo Dani (muchas gracias), todo el material obligatorio para la prueba, el chip al cordón de la playera derecha, un mapa casero que me hago con el perfil y los avituallamientos a modo de guía, pues no conocía nada del recorrido salvo la bajada a Valleseco, y por supuesto lo más importante, el avituallamiento sólido y líquido que me acompañaría durante la carrera en mi mochila, en este caso sería (no son coñas): minichocolatinas Twix (8, una para cada sector entre uno y otro avituallamiento y 2 más por si acaso), 9 gominolas de azúcar de las típicas botellas de cola (9 porque iba a llevar 12 pero es que no me resistí y me comí 3 antes de cerrar la bolsa donde las iba a llevar), 2 plátanos (uno para antes de salir y otro para el final de la carrera) y una bolsa con frutos secos variados. Luego en una servilleta el antibiótico para mi infección bocal (gracias desde aquí al inventor de la muela del juicio por los 10 días que llevo con ese martirio) y par de Enantyum para los dolores de la dichosa muela. En una botella agua y en otra Powerade. ¿A qué mola mi suplementación? Por último, preparo el despertador para las 06.05 de la mañana, importantes esos 5 minutos y a dormir.  




El domingo llega al fin el día de la carrera. Mi tirada larga para la Transvulcania. Único objetivo: terminar. Fotos con los amigos del Patea, un orgullo tremendo estar con ellos y quiénes me dan sabios consejos antes de salir, soy casi nuevo en esto de larga distancia y no conozco nada del recorrido así que escucho atentamente todos sus consejos: guarda hasta el km 26 que ahí empieza lo realmente duro de la carrera. Miro mi “mapita” y eso es el cuarto avituallamiento,,, y digo yo ¿no era mejor poner lo peor al principio? Pues nada, entre conversación y conversación avisan para pasar el control de chip, accedemos al arco situado en la Playa de Las Teresitas, la típica cuenta atrás de 10 segundos, ¡y comienza la aventura! Evidentemente salgo de los últimos, ponemos rumbo a la primera cota que salvo con mucha tranquilidad y tratando de pillarle el truco a los bastones (¡qué gran invento!) Con cierta comodidad llego a la primera cima en una horita y poco y pongo rumbo al primer avituallamiento que se encuentra tras una bajada muy entretenida donde trato de disfrutar dejándome llevar un poco por el momento. Las vistas eran espectaculares. Me nutro bien, relleno de nuevo las botellas y a por la segunda dificultad del día. Había que ascender hacia Chamorga. Los primeros compases de esta subida no los llevo muy bien, me pasan muchos corredores pero me lo tomo con mucha tranquilidad, como si fueran guiris pasándome en un senderismo. Casi sin darme cuenta, voy poco a poco a mejor y dando alcance a los que me han ido pillando, y sin mucha más historia llego al avituallamiento del km 16. 


Foto de Jose M Molina


Aparentemente todo marcha bien tras el primer tercio de carrera, me lo estoy tomando con mucha calma y recordando los consejos de los compañeros de guardar todas las fuerzas. Tras una técnica bajada llego a una zona de escalones infernales, se me hacen eternos, imagino como a todos, y tras una preciosa zona boscosa plagada de toboganes, llegamos a la crestería desde donde se aprecia Benijos y Almáciga. Bajada zigzagueante entre muchas piedras sueltas y donde tropiezo varias veces: calma Jorge calma, me repetía mil veces. En una de estas miro hacia arriba y a mi izquierda y veo varias piedritas que bajan rodando, más adelante descubro que en lo alto de esa ladera hay varias cabritas disfrutando de la carrera. Simpático vértelas, ¡pero que se estén quietas con las piedritas! Jeje. Llegamos al km 21, tercer avituallamiento en Almáciga. Paro un buen rato, miro el mv, me hidrato y como con tranquilidad, no dejan de pasarme corredores pero yo donde menos prisa tenía era en los avituallamientos. Definitivamente, vuelvo a echarme la mochila a la espalda y pongo rumbo hacia donde debía empezar la carrera: km 26 (Taganana). Antes de esto, la organización tiene el detalle (erróneo en mi opinión) de mandarnos por la playa/costa e ir sorteando, piedras, rocas, más piedras y más rocas. Uno trata con un ojo de no tropezar mientras con el otro mira hacia las olas, pues la marea venía subiendo. Creo que habernos mandado por el asfalto era mejor opción. En este punto la muela ya empieza a doler, pie a tierra, saco un Enantyum, me lo tomo y a esperar que se pase pronto el dolor como afortunadamente así fue. Atravesando las calles de Almáciga, una de las anécdotas más simpáticas de la carrera cuando una mujer de avanzada edad animaba a uno de los corredores al grito de: ¡ánimo gordito, que esto de correr te vendrá bien! Jeje, me descojono para mis adentros mientras el compañero agradece a la señora sus ánimos con ironía por no mandarle a donde tú y yo sabemos. Subimos por la siguiente cota hacia la Plaza de Taganana, una pared durísima, muy técnica y con poca tracción donde se supone que aún debes ir guardando fuerzas,,, pues yo sólo para poder superarla ya tenía que ir gastando un poquito más de la cuenta. Había comido bien, me había hidratado bien pero ya antes de llegar al km 26 notaba que no estaba lo que se puede decir fresco. Evidentemente reparto culpas entre los antibióticos, el necesario Enantyum y mi vagancia para entrenar. 


Foto de Aarón Rodríguez González


En Taganana me siento en un banco para comer y beber con calma y tratar de recuperar. Vuelvo a mirar el mv, saco la chuleta para comprobar lo que queda y echo cuentas con el reloj: llevo 5h14’, queda prácticamente mitad de carrera, lo más duro y el cierre de control en meta son 10 horas. Me llego a preguntar si llegaría dentro del tiempo fijado por la organización. A esas alturas me daba igual, venía a hacer kms y lo importante era llegar y aprender para Transvulcania. Salgo del avituallamiento de Taganana y rumbo al primero de los infiernos: Afur. A estas alturas iba sólo, paraba tanto en los avituallamientos que a los que iba siguiendo siempre salían rato antes. Y casi sin darme cuenta, no llevaba ni km y medio y entro en crisis. De buenas a primeras voy literalmente vacío, un paso cuesta seguirle a otro y empiezo a ver medio borroso. Miro hacia arriba y no se ve la cima, miro hacia atrás y no llega nadie. Sigo avanzando como puedo mirando para arriba y para atrás, quedan 5kms al siguiente avituallamiento y estoy en lo más duro. Miro hacia donde teóricamente estará la cima de esa cota, vuelvo a mirar atrás hacia la plaza de Taganana aún cerca y llega el momento más duro de la carrera y del que más he aprendido. Por un momento me dejo vencer, me siento en el suelo, cojo el teléfono para llamar a mi novia, amigos y compañeros que sé que me esperaban en meta para decirles que fueran a recogerme. Me viene a la cabeza el dicho de: no es soplar y hacer botella. Sin entrenar y con más de una semana con antibióticos y medicamentos no era buena idea enfrentarme a la distancia larga de la Santa Cruz Extreme. Mientras decido qué hacer al fin me pasan dos corredores, no llevaban la verdad mejor carita que la que yo debía tener. La dureza será para todos igual, y ante el primer síntoma de crisis no podía dejarme vencer. Abro la maleta y me mando un buen puñado de frutos secos, gasto casi todas las golosinas y minichocolatinas, había comido plátano en el avituallamiento hacía 15’-20’ pero también me como el que me quedaba en la mochila. Gasto el  Powerade, guardo el mv y reemprendo la marcha esperando que todo lo ingerido en algún momento haga efecto. 

De ahí en adelante ya se verá que hago entre avituallamientos, lo importante era pasar ese bache. No había recuperado gran cosa pero en pocos minutos oía voces desde arriba,,,llegué a pensar que estaba coronando pero no, estaba dando alcance a dos corredores que iban hablando. Bueno al menos no iría sólo. Aceleré el paso para dar con ellos, lo logro y como puedo trato de meterme en la conversación que traían. Poco a poco mi mente se despeja y me olvido casi en lo que llevo encima hasta el punto que llego a hacer bromas con ellos. Casi sin darme cuenta al fin coronamos cima y al poco cogemos una pista de asfalto alcanzando otros corredores. La primera de las dos rampas duras había quedado atrás y tenía el convencimiento que nada me haría retirarme ya. A esas alturas ya había apreciado varios abandonos ¡Eso sí, me quedó bien claro que no debía quedarme sólo! Avituallo en Afur, reviso el mv y aviso que me queda el último tercio de carrera. Estaba algo mejor y tocaba subir el temido Roque Negro que ya me habían avisado como era,,,y la verdad, vaya pared que nos colocaron pero que para mi sorpresa, se me hizo hasta corta y la solventé incluso con menos problemas que las anteriores subidas. Luego nos tocaba una pista más o menos llana con toboganes donde alternaba correr con caminar para ir guardando fuerzas para la última ascensión de Catalanes. Empiezo a subir una ladera boscosa y rápidamente llego al asfalto donde había bastante gente aplaudiendo y diciendo que ya no quedaba nada, miro al frente y veo el barrio de Valleseco y el puerto de Santa Cruz. Los que compartieron distancia comingo se reirán, pero en mi ignorancia del recorrido y con un reloj Casio de toda la vida que no me marca kms, llego a creerme que esa ladera que había subido era Catalanes y por fin sonrío, ya sólo queda bajar lo que conozco,,, pero luego me doy cuenta que algo no me cuadra, ¿no debía estar ahí el avituallamiento de Catalanes? Gran error, eso no era Catalanes, aún quedaba bajar hasta un puente de piedra y subir por Casas de la Galería hacia Catalanes. La plaza se veía cerca, pero con lo mal que lo pasé en Afur y pensando que sólo me quedaba bajar me dije varias veces que regalaría la inscripción a Transvulcania. Finalmente llego ahora sí a Catalanes, otra subida de apenas 400m y ahora sí, ya estoy para bajar Valleseco. 




Paro un momento en el cruce, guardo los bastones, me quito un poco de peso de la mochila y a bajar por fin rumbo a la Avenida Anaga. Varios puntapiés a las piedras y varios amagos de torcedura de tobillo me hicieron tomármelo con mucha calma,,, no iba a joderlo a última hora. Llego a la Avenida Anaga, al fondo se ve el arco de meta y sin venir a cuento, de buenas a primeras se me saltan las lágrimas. Mi parte voluntariosa ha vencido a mi parte “comodona”. Seguramente comodona no sea la palabra más justa porque los más allegados a mí saben que no estaba en las mejores condiciones, y quizá ni en condiciones, pero me alegra entender hasta qué punto el orgullo y el coraje hacen falta para terminar una carrera de este tipo, y ese es la conclusión básica que saco de esta carrera de cara a Transvulcania. Ha sido un entrenamiento duro, pero cojonudo. Estuviera como estuviese, no podía retirarme por los que me estaban esperando en meta, mi ya familia chicharrera y mi novia, y por toda esa gente a la que les mando las planificaciones y los entrenamientos, a los que martirizo semana sí, semana también y día tras día ¿con qué cara iba a mirarles yo si les decía que me había rendido? Pues así fue como con las fuerzas muy justas realizo antes de cruzar el arco de meta y delante de ellos el burpee prometido medio en bromas, dedicándoles de esa forma a ellos el haber logrado completar esos casi 50kms tan duros y más de 9h de carrera,,, Les prometo (si es que me leen) ser más considerado con sus entrenos jeje.


No puedo olvidarme, tal y como comencé agradeciendo al PSB que me hayan hecho entre ellos un hueco, porque son un grupo excelente y sin ellos, y sin sus consejos seguramente no habría llegado a meta y esperaron pacientemente apenas sin conocerme de hace nada a verme llegar. Son muy grandes chicos y chicas. Especialmente quiero felicitar a mis compañeros de aventura en la versión maratón: Javier Padrón, vaya carrerón entre los 10 primeros; Dani que cada carrera que pasa da un gran paso adelante; a mi compañero en la sala de masaje: el gran Rayco, que también sufrió lo suyo y más que yo, todo sea dicho; a Eduardo que me vio pasar y no me dijo nada, debía andar ocupado el muchacho, jeje; al gran Carlos que tuvo problemas con los bastones, y por último, aprovechar esta crónica para quitarme el sombrero ante Don Tomás Padrón. Poco puedo decir de él que todos no sepan, es la auténtica referencia, el ejemplo y el faro de este grupo. 
Perdón por el tostón ¡¡¡Nos vemos en Transvulcaniaaaa!!! Y después regreso a las carreras cortas :-p



Jorge Galván.







PSB


viernes, 17 de abril de 2015

Cronica II Trail Las Maretas 10km - Por Ángel Jorge.


Bueno llega la hora de mi segunda carrera de montaña "II Trail Las Maretas". Al igual que en la primera, esta carrera también se disputa en el municipio de Arico. Nos reunimos varios compañeros del equipo (Juan Pedro, Texenery, Thony Mochilla, Nieves y Náyade Tavío) en la "Puzol", punto de reunión para todas las pruebas, una vez allí, tomamos rumbo juntos hasta dicho barrio ariquero situado en la costa del sur de Tenerife , no sin antes una parada para tomar café por la mañana... El día ya comenzaba a coger color y se respiraba un buen ambiente. A la llegada nos encontramos con el resto de compañeros ( D. Tomás y Javier Padrón, Yurena Ifara, Sergio, Ana Belén, Ayoze, Rubén, Rayco y Menchy) eran ya las 9:30 de la mañana por lo que nos disponemos a recoger cada uno su respectivo dorsal ("086") y seguidamente a cambiarnos para la foto de equipo.



A continuación unas carreras suaves para calentar y llegó la hora... nos deseamos suerte entre todos los compañeros y cada uno se dispone a tomar posiciones en la línea de salida, me coloco en las primeras filas detrás de Sergio y Javier Padrón... 3,2,1 a correr!!! La salida fue muy rápida ya que la distancia era corta (10km), comenzamos a avanzar por la calle trasera a la plaza muy rápido adelantando a varios corredores, entramos en la pista y continuo a buen ritmo, tras la primera subida me adelanta Javier Padrón que poco a poco se va alejando tras la estela de los que lideraban la carrera en ese momento, entre los que se encontraba el compañero Sergio, sigo a mi ritmo y continuo, al pasar el primer cruce voy entre los 7 ó 8 primeros. 



Sabia que la carrera era un sube y baja y las subidas eran cortas pero intensas y que habría sitio donde recuperar, por lo que continuó mi carrera tirando de un grupo de 3 corredores hasta llegar a La Caleta, punto en el que decido cambiar y dejar que tiren ellos pero manteniendo la distancia, a pesar de que escucho como mi compañero de equipo Rayco me daba ánimos para seguir que venia un par de posiciones por detrás. Así, continuamos y llegamos a Las Arenas donde cruzamos la playa de callao y comenzamos a subir el Barranco parte muy técnica, de mucha piedra que había que ir muy pendiente para no perder el ritmo hasta la autopista. Una vez arriba sigo a buen ritmo y alcanzó a otro corredor al que logró adelantar en el último barranco antes de llegar al 2° avituallamiento donde me encuentro muy bien y viendo que podía alcanzar a los tres que iban por delante decido apretar un poco donde logro adelantar a dos de ellos en la última subida de asfalto ahí ya la carrera estaba casi hecha pero la bajada era muy rápida y aun me veía bien para alcanzar al primero de los tres del grupo que habíamos estado juntos toda la carrera, al cual alcanzó justo al salir del túnel que cruza la autopista y empiezo a tirar por la pista ancha y en muy buen estado donde llegó al asfalto de nuevo, ya en la entrada al barrio costero de Las Maretas en solitario, un ambiente increíble al llegar a meta, mucha gente animando entre los que habían compañeros y como no mi hija Nayara y mis padres a los que le agradezco todo el apoyo que me dan. 



Contento con el resultado personal 6° de la clasificación general, con un tiempo de 00:49:48 y por los 6 podium cosechados por el gran equipo Patea San Borondón Berenice Dental. 

Finalmente continuamos con un buen asadero de lapas entre compañeros de equipo y algunos componentes del Archipiélago Trail que se unieron a nosotros poco más tarde, para acabar animando la verbena que dio comienzo a las 18:30 de la tarde. Sin duda, lo mejor de las carreras son esos momentos en los que disfrutas y te ries junto a los más pequeños, compañeros y amigos. ENHORABUENA A TODOS.

Ángel Jorge





PSB


Cronica II Trail Las Maretas 5km - Por Náyade Pérez


Hace unos meses se me presentó la posibilidad de incorporarme al equipo de Patea San Borondón- Berenice Dental. Al principio tuve mis dudas, ya que, debido a una lesión de rodilla estuve varios meses sin entrenar ni correr. Aún así me aceptaron sin problemas sabiendo que pasaría tiempo para poder debutar con ellos en alguna carrera. 


Ese momento llegó el pasado sábado dia 4 de abril en la II Trail Las Maretas. 


La noche antes de la carrera apenas pude dormir, estaba nerviosa y un único pensamiento me venía a la mente: que mis rodillas no me fallaran. Ese pensamiento siguió conmigo hasta el día de la carrera... 



Al día siguiente ya en Las Maretas pude volver a vivir el ambiente de una carrera, pero esta vez, rodeada de mi equipo: nervios, recogida de dorsales, calentamiento y por fin, LA SALIDA... 




Estaba muy ilusionada. Aunque sólo fueran 5 km eran mis primeros kilómetros tras una mala lesión. Tomé la salida con muchas ganas junto a mis compañeras Ana Belén, Nieves, Yurena, Texenery y Menchy, cosa que luego lamenté al encontrarme con la primera subida en la montaña, donde tuve que parar varias veces y caminar por no quedarme sin aire...

Una vez pasada la montaňa y llegar a un llano pude trotar bastante suave, intentando recuperar las fuerzas que había perdido durante la subida. Fue en ese momento dónde pude encontrarme con varias de mis compañeras, aunque luego volvimos a separarnos... Tras ese llano llegó otra subida pasado un túnel... otra vez a caminar, era imposible subirla a trote. La falta de entrenamiento de estos meses se notó en ese momento... 




Llegó la bajada al pueblo... Ahí pude escuchar a mi amiga Ana Belén gritándome que aflojara el ritmo porque iba muy rápido. Ya me daba igual, no pensaba en mi rodilla, pensaba en llegar cuanto antes a meta, estaba asfixiada... 


Cuando ví el arco de meta apuré el ritmo. Se había acabado. 

En general fue una carrera bastante rápida (28min, 21 seg) pero la disfruté muchísimo, no sólo por ser mi debut con el gran equipo al que tengo el orgullo de pertenecer, sino porque no tuve molestias en mis rodillas y pude terminarla sin ningún contratiempo. 

Finalmente para mayor sorpresa y alegría me dijeron que había quedado primera de mi categoría, ¡lo cual no me esperaba para nada! Fue un orgullo para mí poder subir al podio representando al equipo mientras todos aplaudían y gritaban para animarme... 

Sólo quiero y espero poder seguir disfrutando con todos ustedes estos grandes momentos que estamos viviendo juntos. 




¡Son todos muy grandes! Muchas gracias por el apoyo que me han dado durante estos meses. De verdad que estoy muy orgullosa y agradecida con todos y cada uno... 


¿La próxima carrera? ¡¡Seguro que más y mejor!!

Náyade Pérez






PSB


lunes, 30 de marzo de 2015

Crónica IV Carrera de Montaña de Guía de Isora 2015. Por Borja Morales

Después de 3 meses entrenando llega el 15 de Marzo, la carrera de Güía de Isora. A las 6 y media me levanto, preparo todo y me dispongo a recoger a mi compañero de equipo Ángel. Seguidamente recojo a otros compañeros, Don Tomás, Javier Padrón y Eduardo. Salimos dirección Güía de Isora y a las 8:15 llegamos. Muy nervioso empiezo a ultimar detalles, sigo el consejo del gran Don Tomás, “que me tome la carrera como un entreno”. Ese consejo me tranquiliza y nos dirigimos todos a la plaza donde se encuentra el resto del equipo, toca foto de equipo.



Luego nos llaman para pasar reconocimiento de material obligatorio, la hora de comenzar la carrera se está acercando, ya solo faltan 10 minutos para que comience.

A las 9:00, comienza la carrera; empezamos por el tramo urbano de asfalto con un ritmo tranquilito acompañado de mi compañero Carlos. Los dos comenzamos el tramo del Malpaís. Este tramo es bastante duro y con mucha piedra suelta. Hay muchas paradas y corremos en fila.


Llego al kilómetro 5, aquí comienza a haber más espacios, así que aprieto bastante ya que me encuentro bien.

Más adelante la subida se vuelve más dura y muy técnica, así que con mucha energía e ilusión sigo fuerte y poco a poco llego al kilómetro 9. En este kilómetro me encuentro con Eduardo, noto que no está bien y entonces le digo que voy con él. Pero él me dice que siga adelante y con las fuerzas me da. sigo adelante y llego al primer avituallamiento. La subida ha sido muy dura pero las piernas todavía me responden y de tiempo voy bien. En ese momento llega Eduardo, me alegra verlo ya que está malo y aún así sigue adelante. Continuo ascendiendo y llego a la cota máxima, me siento súper bien así que comenzo con la dura bajada. Me doblo el tobillo como de costumbre, pero ha sido leve así que sigo adelante.

Llego al segundo avituallamiento, recojo agua, tomo las sales y sigo para no parar mucho y enfriar las piernas. Sigo adelante con muchas ganas y otra vez toca subida, pero ahora más cómoda. Pasamos el barranco y sigo bien. Veo a una familia y le pregunto si me queda más subida y me dicen que no. Pero para mi sorpresa me espera aun una dura subida, son las 12:00 del día y hace muchísimo calor, pero sigo adelante.

Ya voy por el kilómetro 20, comienzo la baja con mucha energía y llegó al kilómetro 24, otro avituallamiento, como algo, hablo con compañeros y a salir otra vez. Nada más empezar veo que es un tramo súpertécnico y hay que tener mucho cuidado con el barranco, así que comienzo a caminar y a correr.


Noto que me empieza a quemar la planta del pie, pero como ya queda poco continuo y llego al último avituallamiento. Miro el reloj y me quedan 3 kilómetros, así que no descanso. Finalmente, llego a meta con la alegría de haber hecho un tiempo bastante bueno de 5:10 minutos: Me encuentro con Don Tomás y me voy con él a comer algo, me da las felicitaciones pero quien se las merece es él, que con su edad hacer la carrera que hizo ganando en su categoría y con un tiempazo es todo un ejemplo a seguir. Esperamos a recoger su trofeo y más tarde regreso a casa muy orgulloso y feliz por la maravillosa carrera que he realizado y sobre todo porque la disfrute mucho.


Borja Morales



RESULTADOS:






PSB

lunes, 23 de marzo de 2015

Crónica V Trail Arico. Por Rubén Bethencourt

-AQUELLOS LOCOS QUE CORREN-

Tiempo atrás, no más de un año para ser exactos, conocidos y amigos  practicantes ya  del apasionante deporte del Trail Runnig me comentaban: ”Anímate y te vienes con nosotros a correr un Trail de montaña, son sólo 15 km”. Mi pensamiento interior y para no ofender a nadie era; esta gente no está bien de la cabeza. ¡¡15 km no soy capaz de correrlos  ni aunque me dejen  ir en coche!! Pues bien,  un año después y tentado por la curiosidad de cómo sería eso de poner tu cuerpo y tu mente al límite me llega la oportunidad de entrar a formar parte del equipo Patea San Borondon Berenice Dental. En un principio con muchas dudas sobre lo que pudiera aportar yo a dicho equipo, más  bien molestias a la hora de entrenar con auténticos fenómenos de este deporte y gente muy experimentada. Pero llegó el primer entrenamiento, la hora de hechos y no de palabras  y pese a las limitaciones de ser un auténtico novato,  todo fueron buenos consejos, ánimos y muchas muchas risas, haciéndome sentir uno más desde el primer instante. Por lo tanto, a día 22 de Marzo de 2.015 yo soy uno más de  ESOS LOCOS QUE CORREN. Y elegí el V Trail de Arico para debutar. Aún recuerdo las palabras que me brindó Don Tomás Padrón en un entrenamiento: “Elegiste una carrera dura para empezar. Sal con calma y disfruta”.¡ Y a eso me dispuse!



Debo reconocer que hacía años que no me ponía tan nervioso como en el momento de la cuenta atrás. 10, 9, 8 … y a correr.
La carrera de 21 km  comenzó en la plaza de la Villa de Arico a las 10 de la mañana, afrontando un primer km de ascenso por las calles del pueblo hasta que tomamos el desvío a la derecha para adentrarnos en los senderos del pueblo. Todo esto pasado por una copiosa lluvia que nos caía encima, lo cual dotaba al campo de ese olor tan peculiar  y a cada gota que caía, que fueron muchas,  la dificultad la aumentaba.  Tras dejar atrás el primer kilómetro, nos esperaba lo mejor: 12, 5 kilómetros de ascenso  por la subida a Tamadaya. Subida de estas que te dejan sin aliento, 964 metros de desnivel positivo acumulado nada menos,  pero de una belleza paisajística y natural que solo  nos brindan nuestras Islas Canarias.


Tras coronar en la zona del Contador, llegaba el momento de afrontar el descenso. Descenso de 7,5 km de una tecnificación elevada y aun más tras la lluvia caída. La cosa se puso resbaladiza, sobre todo cuando abordamos el tramo que discurría por el Barranco de Ortiz, por contar éste con grandes piedras que dificultaban el paso. Intentando evitar caídas se pudo cruzar la meta y lograr el propósito de acabar mi primera carrera de montaña.


Agradecer a familiares, amigos y compañeros por los ánimos. No saben la fuerza que dan. Sin ustedes no sería posible.¡¡ Orgulloso de pertenecer a Patea San Borondon!!



Rubén Bethencourt González



Clasificaciones:

martes, 24 de febrero de 2015

Crónica de la Maratón del Meridiano 2015. Por Lola Medina

Un año más se celebra en la isla de El Hierro el Maratón del Meridiano. Dicha carrera se compone de 4 distancias: 42, 27, 18 y 7 km.


Los compañeros que viajamos a El Hierro para disfrutar de esta aventura somos: David Díaz Reyes (27km), Sergio Pérez (27km), Alejandro de Léon (18km) y Lola Medina (18km).


Llegamos a la isla el viernes para la recogida de dorsales, una charla explicativa del recorrido en la cual nos informaban de los avituallamientos y de todos los cambios que encontraríamos a lo largo del recorrido, y finalmente asistimos a la cena de la pasta.

Amanece en la isla del Meridiano y nos disponemos a trazar nuestro retos personales. Una vez en Tigaday nos dirigimos a nuestros respectivos lugares de salida. En el caso de la de 27km, la salida se realiza en Sabinosa, y en nuestro caso (18km) salimos desde la Ermita de Nuestra Señora de los Reyes. Una vez en la Ermita, la salida estaba condicionada a que tenían que pasar por el avituallamiento, allí instalado, al menos los 10 primeros corredores de la 42km. El día amaneció fresquito pero menos mal que en la Dehesa no había viento, de lo contrario la espera hubiera sido bastante dura.

Empezaron a llegar corredores de la 42km y de la 27Km, entre ellos Sergio el cual llevaba muy buen ritmo. Nos dirigimos a la salida de la 18km, justo por encima de la Ermita. Ya no quedaba nada, madre mía qué nervios, qué frio, qué todo...!

Puntualmente dan la salida y empezamos a trotar. La gente, super animada y la verdad, me encanta ese momento!!! Nos encontramos con una pista de asfalto en pendiente ascendente, por ello Alex y yo decidimos tomarlo con calma ya que la mayoría del trayecto sería ascendente.

Dejamos atrás la pista de asfalto y entramos en un ancho camino de tierra. Se trata del camino de la Virgen, el mismo que se recorre en la Bajada cada 4 años. Seguimos subiendo y llegamos a la piedra del Regidor. Una vez allí, me descuelgo de Alejandro para aligerarme de tanto abrigo. Y dicho sea de paso, para admirar el pedazo de paisaje que dejaba atrás.


El camino alterna pendientes, falsos llanos y la verdad no me siento nada cansada. También, es verdad que esas nubes cargadas me ayudaban bastante ya que si hubiese estado despejado no sería lo mismo. Empieza a llover, y se agradece.

A 1km del Humilladero David me alcanza y continuamos juntos unos metrillos, también se le veía bastante bien. Continuó y lo perdí de vista. Llego al 1er avituallamiento y me paro unos segundos. Sólo tomo un vaso de agua y me llevo un trozo de naranja y de plátano para el camino. De esta manera no perdería más tiempo.

El Camino se estrecha un poco más y el terreno cambia. Ahora es picón, seguimos subiendo y encima se empiezan a enterrar los pies. Empieza a aparecer niebla y cada vez es más densa, no se ve a 3 metros por delante. Estaba claro que llegábamos a Malpaso, la parte más alta de la isla y del recorrido (1.500 m aprox.). Ya se sentía el frío, aunque estuviera en movimiento, tenía congeladas las manos. Pero bueno, al menos ya estaba a mitad de recorrido y las subidas ya eran cada vez menos. El siguiente avituallamiento estaba cerca, a unos kilómetros y ya luego se empezaría a descender. Llego al 2º avituallamiento, la Cruz de los Reyes (km11), y realizo la misma parada: agua, fruta y pa'lante.


Pasando la Cruz de los Reyes nos encontramos con ligeras subidas y ya se empezaba a llanear. La Carrera iba cogiendo otro color porque ya quedaban menos kilómetros. Eso sí ¡pero qué kilómetros.....!

Empezamos a descender, cada vez hay más tramos de descenso y buenos ya que no llevan tanta pendiente, todavía. La carrera empieza a coger velocidad, la gente empieza a adelantar y empieza lo bueno.

Al terminar el tramo de descenso de la Cruz de los Reyes nos desviamos por un sendero, de apenas 80cm de ancho. De nuevo cambia completamente el paisaje, ahora estamos dentro de la Laurisilva o monteverde y la verdad es que me sentí como en casa, como si estuviera en Anaga.

El terreno se inclina cada vez más y paso, sin dame cuenta, el tercer avituallamiento (km14). En realidad, no me hacía falta ya que hacía poco que había bebido en el de la Cruz de los Reyes.

Llegamos a San Salvador, seguimos descendiendo y empieza a coger más pendiente, el paisaje se mezcla. Ahora vuelve a ser picón y la pendiente es muy pronunciada. Hay que tener mucho cuidado ya que además que nos enterramos, al mínimo despiste podríamos caernos. La verdad fue el peor tramo para mi, ya que no podía parar y era seguir, sí o sí.

Una vez pasado ese tramo el recorrido volvió a ser laurisilva con veredas llenas de curvas y de pendientes muy pronunciadas. Ya se empiezan a notar los calambres, los cuadriceps cargados atope, en fin todo un uadro. Por el camino, volví a coincidir con Alex y ya hasta meta entramos casi juntos.

Para concluir, me encantó el recorrido, una carrera con una buena organización, los pedazo de compañeros que tuve, un San Salvador que no esperaba y a pesar de todo no me achica, así que el año que viene si seguimos por aquí, volveré.

Ah y agradezco a los compañeros del equipo, que desde Tenerife seguían la carrera, por avisarme de que había cogido podio. Si no es por ellos, no me entero.

Lola Medina



Sergio Pérez

David Díaz



Alejandro de León

Lola Medina 




Clasificación de los PSB:

• Sergio Pérez................7º General 27 km

• David Díaz..................24º General 27km

• Alejandro De León........99º General y 13º Categoría 18km

• Lola Medina................98º General y 3ª Categoría 18km





PSB




viernes, 23 de enero de 2015

Crónica Desafío Solidario GR-130 por los Niños Especiales de La Palma. Por Tomás Padrón

El GR 130 solidario a favor de la asociación NEP (niños especiales de La Palma), es un “desafío” deportivo superior a muchos otros, no ya por sus 155 kilómetros y 7600 metros de desnivel positivo, sino por el esfuerzo que hacen los organizadores y padres durante mucho tiempo, brindándonos la oportunidad de recorrer todos los pueblos y paisajes de la isla con buenos avituallamientos y de paso recaudar algún dinero para la asociación con la venta de camisas y donativos.


Fue Rayco, compañero de equipo quien me habla de ir a La Palma. Yo no lo pensé mucho y el sábado 17 a las 5:30 de la mañana estábamos en la plaza de Los Llanos junto a un buen grupo de corredores  dispuestos a recorrer toda la isla y otros a hacer tramos más cortos. Mi hijo Javier, dispuesto a cualquier reto, no quiso perderse la aventura de semejante marcha.



Después de unas palabras de prudencia y ánimo de la organización, salimos de los Llanos trotando suave rumbo a Tijarafe. Yo estaba contento de llevar la compañía de mi hijo y Rayco, por si se presentaban problemas en 30 horas de marcha. Además, contábamos con el apoyo del amigo Diego Carmona, que haría cualquier sacrificio por nosotros. Desayuno caliente en Tijarafe y a las 10 estábamos en Puntagorda, pasando luego por las Tricias, donde contemplamos los mejores bosques de dragos que hay en Canarias. Después de andar por diferentes caminos llegamos por carretera asfaltada a Garafía, donde al igual que en otros pueblos, nos recibieron con aplausos y comida. De Garafía a Barlovento nos esperaban los 30 km más duros del recorrido, con continuos y profundos barrancos que cortaban todo el norte de la isla. La belleza del paisaje era única, pero con una tremenda dureza del trazado que no todos aguantaban igual. 


Seguimos cruzando barrancos y llegamos a las casitas del Tablado, donde teníamos preparado un buen almuerzo con pasta, arroz, atún, pollo, fruta y hasta vino tinto y porretas (tunos pasados), y todo en abundancia. Retornamos el camino rumbo a Barlovento, con frio y algo de viento, que obligaban a no detenerse mucho tiempo para no perder el calor. Cruzando los barrios de Franceses y Gallegos con sus respectivos barrancos llegamos a Barlovento al oscurecer. Después de equiparnos para la larga noche y tomar un buen caldo caliente, tiramos para los Sauces y bajamos a San Andrés, donde oímos romper las olas en la orilla, llegando a Puntallana a  la medianoche. Aquí el amigo Rayco dijo adiós a la marcha. A pesar del esfuerzo las rozaduras que llevaba lo impidieron continuar. 


Llevábamos más de 90 km y el cuerpo lo notaba. Seguimos con rumbo a Santa Cruz de La Palma a donde llegamos en unas 2 horas y después de unas fotos de todo el grupo y chocolate caliente y bizcochon empezamos a subir las fuertes rampas a la Concepción y Breña Alta, con nuevos corredores incorporados en la capital.


Las siguientes paradas fueron cortas, para evitar enfriarte o quedarte dormido debido al cansancio y al sueño acumulado, pero pasado Montes de Luna empezó a clarear el día y ya con sol llegamos a Fuencaliente en el sur de la isla. En este punto se incorporaron cantidad de corredores para hacer la última etapa. Con algunos problemas en las piernas conseguimos llegar a Los Llanos, acompañados de una gran cantidad de corredores, 12 de los que habíamos salido la madrugada anterior del mismo punto, consiguiendo dar la vuelta completa a la isla. Entre ellos los incansables palmeros Julio Rodríguez Triana, Pedro y Luis Bonilla y de Tenerife Ángel Yuste, Javi Hernández y mi hijo y yo. 



La entrada a la plaza fue muy emocionante, rodeados de corredores, una gran cantidad de público y la compañía de los niños por los cuales habíamos corrido. Los mismos nos dieron unas bonitas medallas hechas a mano por ellos mismos que todos guardaremos como nuestro más preciado trofeo.




Tomás Padrón

PSB